U n joven de 28 años fue detenido en la localidad bonaerense de Moreno, acusado de comercializar “salvia divinorum”, una sustancia alucinógena importada de México cuyos efectos son más potentes que los del LSD y que es la segunda vez que se encuentra en el país.
El procedimiento fue realizado por efectivos de la Delegación San Isidro de la Superintendencia de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas, que durante más de diez días llevaron adelante tareas de investigación que incluyeron seguimientos encubiertos y filmaciones que permitieron hallar por segunda vez dicho estupefaciente en el país.
Según indicaron los voceros, el ahora detenido simulaba ser vendedor de cosméticos y comercializaba en las localidades de San Fernando y San Isidro salvia divinorum, que está prohibida en Argentina y en la mayor parte de América Latina.
El joven fue capturado mientras se trasladaba cerca de su domicilio a bordo de un Peugeot 208, y en su poder se encontraron 37 sobres que contenían extracto de esa planta alucinógena, similar a las hojas del té.
Además, las fuentes precisaron que en el teléfono celular del acusado se detectaron no sólo contactos de México, desde donde importaba el estupefaciente, sino también de otros países vecinos y de una cantidad numerosa de clientes.
Uno de los investigadores reveló que entre los mensajes guardados en el dispositivo, el joven “decía que, por pedido, estaba en condiciones de traer grandes cantidades” de la sustancia a la Argentina.
De acuerdo a los especialistas, la salvia divinorum, también conocida como “hierba de los dioses”, es una planta autóctona de las zonas forestales del estado mexicano de Oaxaca que contiene el componente psicoactivo “salvinorina A”.
Al fumar o masticar las hojas de la planta, esa molécula produce efectos alucinógenos similares a los del ácido lisérgico (LSD), aunque de una intensidad mayor en un tiempo menor.
Uno de los jefes policiales a cargo del operativo señaló que una pequeña dosis de salvia divinorum puede ser consumida por “entre ocho y diez personas”, y agregó que cada gramo tiene un valor muy importante de dinero en el mercado ilegal. Agregó que, ante la falta de antecedentes en el país, para identificar el tipo de sustancia “no existe reactivo y sólo se detecta su principio activo a partir de un estudio con un cromatógrafo gaseoso”, que se utiliza volatilizando la droga y exponiéndola a un espectro de colores.