Seducción, sedación, engaño y robo: cómo actúan las bandas que captan a sus víctimas en boliches, redes sociales y app de citas. Una mujer detenida en Villa Lugano y otras son buscadas.
Una mujer fue detenida en Villa Lugano acusada de integrar una banda de "viudas negras" que conoció a dos odontólogos en un boliche de Palermo, junto a otras trres mujeres, los acompañaron hasta el departamento de uno de ellos y, según la investigación, los drogaron para luego desvalijar la vivienda. El caso se suma a una modalidad que, según datos de fiscalías del AMBA, registra alrededor de 60 hechos por semana, unos nueve por día.
La detención de la sospechosa se realizó en un domicilio de la calle Saraza al 5600, donde secuestraron elementos de prueba, mientras que las otras tres mujeres continúan prófugas y son buscadas por los investigadores, informaron fuentes policiales
Las cuatro mujeres habrían establecido contacto con los dos profesionales en un local bailable de Palermo y luego fueron con ellos a un departamento. Una vez allí, de acuerdo con la hipótesis de los investigadores, incorporaron un somnífero a las bebidas, y poco después, los hombres perdieron el conocimiento, las acusadas aprovecharon para revisar el inmueble y llevarse dinero y objetos de valor.
La denuncia permitió analizar cámaras, testimonios y otros elementos para reconstruir el recorrido. Con esos elementos, la Policía logró identificar a las presuntas integrantes de la banda y llegó hasta la vivienda de Villa Lugano. Una de ellas quedó detenida y ahora deberá responder ante la Justicia, mientras continúa la búsqueda de las otras tres.
El caso vuelve a poner bajo la lupa una modalidad delictiva que se repite en distintos puntos del Área Metropolitana de Buenos Aires. Las llamadas "viudas negras" suelen captar a sus víctimas mediante aplicaciones de citas, redes sociales o encuentros casuales en bares y boliches. El objetivo es generar un vínculo rápido, lograr que el hombre las invite a su casa y, una vez allí, administrarle alguna sustancia para reducirlo o dejarlo inconsciente.
La etapa siguiente suele estar a cargo de cómplices que actúan de manera coordinada. Mientras la víctima permanece dormida o desorientada, ingresan al domicilio o reciben instrucciones desde el exterior y se llevan dinero, celulares, computadoras, tarjetas, documentación, relojes y otros objetos de valor. En algunos expedientes también aparecen transferencias bancarias o extracciones realizadas después de que la víctima perdió el conocimiento.
Algunas bandas trabajan a partir de aplicaciones de citas; otras actúan en discotecas y bares, donde el contacto se produce de manera presencial. También se detectaron casos en los que las mujeres utilizan redes sociales para estudiar previamente a sus objetivos y conocer sus hábitos, sus bienes o el lugar donde viven.
Sin embargo, datos reunidos por fiscalías del AMBA ubican actualmente la modalidad en alrededor de 60 casos por semana, es decir, un promedio cercano a nueve ataques por día. La cifra debe leerse como un registro de investigaciones y denuncias y no como un censo definitivo de todos los hechos. El número, además, puede variar según el criterio utilizado para agrupar expedientes y denuncias según sus propios datos.
Otros relevamientos difundidos durante 2025 habían dado cuenta de una magnitud todavía mayor. Un informe contabilizó más de 5.000 denuncias por ataques de "viudas negras" en el AMBA durante los primeros casi ocho meses de ese año y señaló 25 muertes vinculadas con esta modalidad. El relevamiento también estimó en más de 1.000 millones de pesos el dinero y los bienes robados.
El expediente de Villa Lugano vuelve a mostrar, así, el esquema que aparece una y otra vez en las causas: captación, traslado hasta el domicilio, suministro de sustancias, ingreso de cómplices y robo. Para los investigadores, el desafío consiste no sólo en identificar a las mujeres que aparecen frente a las cámaras, sino también en reconstruir quiénes participan detrás de escena y cómo se distribuyen el dinero y los objetos obtenidos.
Con una detenida y otras tres sospechosas buscadas, la causa por el ataque a los dos odontólogos de Palermo continúa abierta. La investigación deberá determinar ahora qué elementos fueron sustraídos, qué sustancias utilizaron y si las acusadas están vinculadas con otros episodios similares registrados en la Ciudad y el conurbano.