La entidad religiosa, que asiste a más de 500 personas, atraviesa una crisis económica debido al desfasaje de aranceles y deudas en las prestaciones nacionales. Las autoridades municipales se comprometieron en reclamar ante el gobierno.
El Cottolengo Don Orione, donde se brinda asistencia social y sanitaria, se encuentra en un estado de emergencia institucional. En una reunión de urgencia, autoridades de la congregación religiosa y equipos médicos alertaron sobre la imposibilidad de sostener los servicios básicos debido al complejo panorama financiero derivado del ajuste nacional en las áreas de Salud y Discapacidad. El encuentro contó con la presencia del diputado provincial Mariano Cascallares, el titular del Concejo Deliberante, Nicolás Jawtuschenko, y la secretaria de Desarrollo Social, Bárbara Miñán, quienes recibieron el informe de situación de manos del director de la comunidad, Hermano Jorge Silanes, y el director médico, doctor Jorge Palmieri.
La problemática que atraviesa el Cottolengo -ubicado en avenida Lacaze 3963, Claypole- no es aislada, sino que se enmarca en la crisis que afecta a todas las entidades reguladas por la Ley 24.901, que establece el sistema de prestaciones básicas para personas con discapacidad. Los factores determinantes son atrasos en los pagos nacionales, con deudas acumuladas en prestaciones de salud, pagos de PAMI y pensiones no contributivas; desfasaje de aranceles, ya que los valores que paga el Estado por los servicios de residencia y educación han quedado drásticamente por debajo de la inflación mayorista y de costos operativos; y falta de insumos, ya que se reportan interrupciones en la provisión de medicación específica por parte de programas nacionales. La institución advirtió que no cuenta con los recursos suficientes para garantizar el pago de haberes a su equipo interdisciplinario, poniendo en riesgo cientos de fuentes de trabajo.
La relevancia del Cottolengo de Claypole es regional. Actualmente, el establecimiento brinda atención y contención a 410 personas con discapacidad en situación de vulnerabilidad con una tarea social, sanitaria y de inclusión de gran relevancia. Además, asisten 100 alumnos a la Escuela Especial y son 30 los concurrentes al Centro Educativo Terapéutico. Dicho espacio cuenta con un equipo interdisciplinario de profesionales, voluntarios y religiosos que acompañan a las personas con discapacidad resguardando sus derechos y fomentando sus potencialidades en pos de mejorar su calidad de vida.
"Estamos en un tiempo de emergencia en discapacidad", expresaron desde la institución, subrayando que la falta de fondos no solo afecta la infraestructura, sino la "dignidad y amor" con la que se asiste a quienes no tienen otro marco de referencia familiar o social. Ante el pedido de intervención del Municipio, las autoridades locales se comprometieron a visibilizar el reclamo ante las esferas nacionales para agilizar el giro de fondos adeudados. Cascallares destacó la necesidad de un "trabajo mancomunado" para resguardar los derechos de los residentes, quienes representan uno de los colectivos más desprotegidos frente a las fluctuaciones macroeconómicas.
Paralelamente a la gestión política, el Pequeño Cottolengo apeló a la solidaridad de la comunidad para recibir donaciones que permitan cubrir necesidades básicas de alimentación y apoyos terapéuticos inmediatos. Aquellos interesados en colaborar con la familia orionita en este difícil contexto pueden acercarse a la institución o consultar los canales de donación oficiales en sus redes sociales, bajo la premisa de que cada aporte contribuye a sostener un modelo de inclusión que lleva décadas operando en el distrito.