Italia, con la presión de Mussolini y jugadores argentinos, junto a Brasil, con la revolución de Pelé y un impresionante escritoriazo, solamente consiguieron el hito en toda la historia.
Campeón de la Copa América 2021 contra el Brasil de Neymar en el Maracaná, campeón de la Finalissima 2022 frente a Italia en Wembley, campeón del Mundial 2022 ante la Francia de Mbappé y campeón de la Copa América 2024 contra la Colombia de James Rodríguez y Luis Díaz. ¿Qué más le queda por lograr a esta Selección Argentina? Si lo ganaste todo, lo único que te queda es intentar volver a hacerlo. El próximo desafío de la Scaloneta es lograr el bicampeonato mundial, aquel hito que no pudieron conseguir los equipos del 78' y 86' y que solo lo lograron dos países.
Italia se consagró campeón del mundo en 1934 y 1938 con jugadores argentinos y bajo la presión del dictador Benito Mussolini, quien era el presidente del país. El certamen de 1934 que se disputó en la propia Italia contó con 16 países participantes y comenzó directamente en octavos de final, sin la etapa de fase de grupos. El camino triunfador de la Azzurra fue el siguiente: 7 a 1 a Estados Unidos (octavos), 1-1 y 1-0 en el partido desempate con España (cuartos), 1-0 a Austria (semifinales) y 2-1 a Checoslovaquia en el tiempo extra para ganar el título.
Italia consiguió este primer Mundial con cuatro futbolistas argentinos que jugaban en la Serie A y fueron nacionalizados italianos bajo la presión de Mussolini. Se trata de Luis Monti, Raimundo Orsi, Enrique Guaita y Atilio Demaría, quienes fueron fundamentales para la coronación: los primeros tres fueron titulares indiscutidos durante todo el certamen y en la final Orsi marcó el gol que le permitió a Italia llevar el duelo al alargue y allí conseguir el trofeo.
“No sé cómo lo harán, pero Italia debe ganar este campeonato”, le expresó Mussolini a los dirigentes italianos antes del Mundial. "Buena suerte para mañana y no se olviden de mi promesa”, volvió a decirles previo a la final. La promesa era una amenaza clarita: “Victoria o muerte”. El dictador buscó y logró usar la Copa del Mundo como propaganda política, como décadas después haría Videla en nuestro país. "En Italia me mataban si perdía", contó tiempo después Monti.
Cuatro años después, en la previa de la Segunda Guerra Mundial, Italia, ya sin los argentinos, consiguió el bicampeonato en Francia después de superar 2 a 1 en tiempo extra a Noruega (octavos), 3 a 1 al propio país galo localista (cuartos), 2 a 1 a Brasil (semifinales) y 4 a 2 a Hungría (final). Giuseppe Meazza fue el capitán y la figura de Italia en este segundo Mundial, mientras que Silvio Piola fue el máximo goleador del equipo.
El histórico equipo comandado por Victorio Pozzo, que fue el primero en conseguir el bicampeonato mundial, sentó las bases de la identidad futbolística del país. El entrenador revolucionó el fútbol con la formación 2-3-2-3, reemplazando el 2-3-5 habitual de la época. De esta manera, el equipo logró un mayor equilibrio de defensa-ataque, logrando recibir muy pocos goles en los certámenes.
La historia dorada de Brasil en las Copas del Mundo, que lo tiene como máximo ganador con cinco estrellas y lo transformó en portador de una las camisetas más pesadas, comenzó con los títulos de 1958 y 1962 con la revolución de Pelé. Un jovencito que se transformaría en leyenda del fútbol.
Pelé, que tenía solamente 17 años de edad, fue la gran figura de Brasil para conseguir el Mundial 1958. Tras perderse los primeros partidos por una lesión en su rodilla derecha por la que casi no puede viajar a Suecia, el Rey marcó seis goles en instancias importantes: un gol para ganarle 1 a 0 a Gales en cuartos de final, un triplete en el 5 a 2 a la Francia de Just Fontaine en semifinales y dos en la final contra el local Suecia, donde se impusieron por el mismo resultado.
En un equipo brillante con otras figuras como Garrincha y Vavá, Pelé fue el máximo goleador de Brasil en el Mundial. Y, más allá del inicio de la leyenda del fútbol, el equipo brasilero presentó una novedad táctica en Suecia 1958: presentó en sociedad el 4-2-4, más precisamente, la línea de cuatro defensores con la aparición de laterales.
Después, Brasil se quedó nuevamente con el trofeo Jules Rimet en Chile 1962. La Canarinha, al igual que en la pasada edición, ganó su grupo que en esta ocasión estaba integrado con Checoslovaquia, México y España. Y, después, se impuso 3 a 1 a Inglaterra (cuartos de final), por 4 a 2 al local Chile (semifinales) y 3 a 1 a Checoslovaquia (final). Tras la lesión de Pelé en fase de grupos, Garrincha condujo a Brasil al título con dobletes en cuartos de final y semifinales.
Por otro lado, Brasil contó con la ayuda de un tremendo escritoriazo: Garrincha fue expulsado en semis y terminó pudiendo jugar la final. El crack, uno de los mejores extremos y gambeteadores de la historia del fútbol, fue blanco de muchísimas patadas en el partido con Chile y, al reaccionar contra un rival en una ocasión, vio la roja. Sin embargo, João Goulart, ¡presidente de Brasil!, le escribió una carta a la FIFA y consiguió que el equipo tuviera a su figura en la final.
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