Miles de personas y mandatarios de todo el mundo participaron del servicio religioso oficial en memoria del ex presidente Nelson Mandela en el estadio de Soweto, donde hizo su última gran aparición pública, el 11 de julio de 2010, en la final del Mundial de Futbol que España le ganó a Holanda.
El acto, al que concurrieron más de 90 mil personas empezó con el himno nacional sudafricano, "Nkosi sikelel iAfrika" ('Que Dios bendiga a África'), entonado con orgullo por los asistentes bajo una lluvia tenaz.
También se realizó un pequeño homenaje en la prisión de Robben Island, donde Mandela pasó 27 años encerrado hasta su excarcelación en 1990. La Historia entonces se aceleró: en 1994 fue elegido presidente y guió a Sudáfrica a una transición pacífica del régimen racista del apartheid a la democracia multirracial.
"Cuando salió libre, Mandela se llevó de la cárcel su experiencia de convivir con diferentes razas, culturas y tendencias políticas, para pedir la reconciliación", dijo en la ceremonia Lionel Davis, un exprisionero. Además, en la celda de 2,5 por 2,1 metros en la que pasó 18 años de su vida de recluso, arde desde el lunes una vela que "simboliza el triunfo del espíritu humano", dijo a la AFP el director del museo, Sibongiseni Mkhize.
La celebración abrió cinco días de homenajes antes de su entierro, el domingo en Qunu, un poblado donde Mandela pasó una infancia feliz y del que se fue cuando murió su padre. "Qunu era todo lo que conocía, y lo amé de la manera incondicional en que un niño ama su primer hogar", explicó en sus memorias, "El largo camino a la libertad"
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