El Congreso acaba de sancionar a principios de este mes una ley para expresar la voluntad de no recibir mensajes o llamadas de promoción o comerciales; en la ciudad ya funciona y hay 34.300 inscriptos
El Congreso acaba de sancionar a principios de este mes una ley para expresar la voluntad de no recibir mensajes o llamadas de promoción o comerciales; en la ciudad ya funciona y hay 34.300 inscriptos.
Se trata del 'Registro No Llame', implementado a fines del año 2009, que permite a los ciudadanos inscribir sus líneas telefónicas para evitar recibir llamadas promocionales de las empresas.
Aunque al menos ocho jurisdicciones ya tenían su propio registro, incluyendo a la Ciudad y la provincia, la nueva legislación amplía la protección a todas las provincias. Además, ya incluye la restricción para mandar SMS a los inscritos en el Registro, tal como ahora lo agrega la Ciudad.
Si bien aún no está reglamentada, el registro nacional 'No llame' ya es ley, pero habrá que esperar para que los clientes de las compañías telefónicas puedan inscribirse y no recibir más en sus teléfonos fijos y celulares llamadas y mensajes de texto que contengan publicidades y ofertas no solicitadas.
En la CABA hay más de 20 mil inscriptos, informaron fuentes de esa jurisdicción, pero aún las multas se están tramitando, las empresas alegan como defensa, en teoría inválida, que esa regulación solo puede ser nacional.
'La iniciativa funciona bajo el concepto de que el receptor tiene derecho a manifestar su deseo de no seguir recibiendo las llamadas, y que ese deseo debe ser respetado'.
Según informó la Secretaría de Atención Ciudadana porteña, actualmente el registro de la ciudad cuenta con 34.300 líneas registradas.
Para facilitar la inscripción (ya que antes los vecinos tenían que ir a una sede comunal o llamar al 147) se desarrolló un sistema que permite hacer el trámite por la Web, en www.nollame.buenosaires.gob.ar. Una vez finalizado, el sistema se contacta con la línea preinscripta para confirmar el pedido.
Aquellos ciudadanos que sientan que su privacidad está siendo invadida por este tipo de prácticas pueden realizar sus denuncias en el marco de la ley 24.240 de defensa del consumidor o de la 25.326 de protección de datos personales.
Pero en el ámbito de la Capital Federal los vecinos cuentan con una herramienta específica para poner freno a estos contactos no deseados, o por lo menos a los que se realizan por teléfono.
Los consumidores registrados que no deseen recibir los llamados con promociones deben denunciar en los Centros de Gestión y Participación Comunal (CGPC) a las empresas que los hagan. Las sanciones por incumplimiento pueden llegar hasta los 5 millones de pesos según lo previsto por la ley 24.240.
En el texto de la ley se detalla que podrá inscribirse en el registro 'toda persona física titular o usuario autorizado del servicio de telefonía que manifieste su voluntad de no ser contactada por quien publicitare, ofertare, vendiere o regalare bienes o servicios'.
Y la normativa también dispone que la inscripción al registro debe ser gratuita, por medios sencillos y eficientes, y que el cliente tiene derecho a obtener una constancia de su inscripción.
La duración en el registro, que dependerá del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, será de dos años y la baja se podrá realizar en cualquier momento.
Las empresas prestadoras de servicios telefónicos y los call centers que trabajen de manera tercerizada con las operadoras deberán actualizar la nómina de registrados con una periodicidad de 30 días.
No obstante, algunas llamadas quedarán exceptuadas y podrán seguir realizándose: allí quedan contempladas las campañas de bien público, las llamadas de emergencia pública, las campañas electorales y las llamadas que deben ser realizadas por razones contractuales, estas últimas en 'horarios razonables'.
Es un paso muy importante, que implica el compromiso de monitorear su reglamentación para no desvirtuarla y seguir trabajando para hacer las mejoras necesarias', señaló la entidad mediante un comunicado.
La ley 'federaliza e iguala a todos los usuarios de telefonía, ya sea móvil o fija'.
Pero como siempre en estos casos, la ley debe madurar con el tiempo .