Recibirán a Francisco (que llegará hoy) en distintos puntos con carteles y banderas y buscarán conseguir su apoyo en la lucha que llevan adelante los cerca de doce millones de indocumentados.

La comunidad hispana estadounidense se prepara para salir a las calles y dar la bienvenida al papa Francisco en su visita a Washington, donde lo recibirán en distintos puntos de la ciudad con carteles y banderas y buscarán conseguir su apoyo en la lucha que llevan adelante los cerca de 12 millones de indocumentados que viven en el país.

"El papa ha mostrado que hay que luchar por los más pobres y los más pobres en Estados Unidos son los inmigrantes que vamos a salir por millones a las calles para recibir al papa y pedirle apoyo para la gente más necesitada en este país", aseguró el director del Apostolado Hispano de la Arquidiócesis de Arlington, Virginia, padre José Hoyos, en diálogo con Télam.

Dedicado a la comunidad latina, el padre Hoyos señaló que desde que fue anunciada la visita del sumo pontífice a los Estados Unidos comenzaron los preparativos que hace dos meses fueron intensificados con la elaboración de carteleras y la organización de los distintos grupos que estarán dispuestos en los puntos principales de la ciudad, donde Francisco tendrá actividades o pasará con su papamóvil.

Dado el sistema de máxima seguridad que será implementado a partir de la llegada del papa hoy, será difícil para los devotos estar cerca del pontífice siendo que además los eventos en los que participará requieren de una entrada, que en la mayoría de los casos es acotada para el público en general por la gran demanda de invitados.

"Nosotros, el boleto que tenemos es el del entusiasmo y no nos van a parar a la comunidad hispana", afirmó Hoyos, y comentó que muchos de los seguidores están planeando incluso dormir en la calle la noche anterior a que Francisco recorra la ciudad con su papamóvil, para conseguir así el pase y ver al primer pontífice latino. Hoyos, que tuvo la oportunidad de estar en Washington cuando el papa Benedicto XVI estuvo en la ciudad en 2008 y de participar en eventos con su antecesor, el polaco Juan Pablo II, reconoció que esta vez lo que ocurre con la gente "no es lo mismo" a las visitas anteriores. "No es el mismo entusiasmo. El Papa Francisco es un fenómeno dentro de la Iglesia que nunca había existido. La gente ve en él una persona super especial, por lo tanto este no es un papa de los católicos, es un papa de todos", afirmó el representante de la Arquidiócesis de Arlington.


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