Ya es una marca registrada: los Superclásicos de esta era son violentos y accidentados. Amén del factor deportivo, los jugadores intentan prevalecer por guapeza. Se nota que estos planteles de Boca y River no se quieren nada y, como era de esperar, la cosa volvió a terminar mal.
Boca perdió los estribos desde temprano con la expulsión de Jonathan Silva. Y cuando ya tenía tres jugadores menos y River estaba en ventaja desde hacía un largo rato, un cruce entre Carlos Tevez y Jonathan Maidana consumó el desmadre.
El defensor de River agredió al atacante de Boca, Andrés Chávez se metió y también la ligó. Y se armó una batahola de la que participaron la mayoría de los jugadores que estaban en la cancha y también algunos que ya estaban afuera, como Leonardo Pisculichi, quien fue expulsado junto a Maidana.
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