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14 | 09 | 2016
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Natalia Oreiro: "Antes de filmar fui al cementerio para pedirle permiso"

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Natalia Oreiro íntima cuenta como se preparó para encarnar a Gilda en el film que se estrena mañana

Natalia Oreiro: Antes de filmar fui al cementerio para pedirle permiso
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El viernes 7 de setiembre de 1996, en el kilómetro 129 de la Ruta Nacional 12, en Entre Ríos, Miriam Bianchi sufrió un fatal accidente que le costó la vida. Veinte años después, la historia de Gilda, líder de la movida tropical, llega mañana a la pantalla grande de la mano de Natalia Oreiro, una de las actrices más populares y queridas.

"Me mudé a Buenos Aires en el año 94 y comencé a relacionarme de a poco con la música de acá. La cumbia es un género que me gustó siempre. En Uruguay he ido a bailar al Euskaro en mi adolescencia, que es como Metrópolis acá. Empecé a investigar lo que aquí sonaba y a escucharla a ella. Luego, el desenlace trágico que tuvo fue masivo, me conmovió desde ese lugar y empecé a escucharla más profundamente. Me daba mucha fuerza. Yo era una chica muy joven, de dieciséis años, vivía sola y su música me transmitía mucha alegría y esperanza.

En el 98 protagonizo Muñeca brava (novela con Facundo Arana, éxito en Telefé) donde propongo que exista una bailanta y la logro homenajear seguidamente. Luego, más adelante, en otra serie que protagonicé, Sos mi vida, redoblé la apuesta. Canté la cortina musical que era Corazón Valiente y, desde ese momento, que ya era una mujer, empecé a hablar de mis ganas de interpretarla en el cine. Fueron varios los directores que intentaron y llegué a leer como cuatro o cinco guiones. Queríamos hacer la peli pero los derechos no se conseguían. Mis ganas siempre estuvieron. Y sabía que, en algún momento, esa oportunidad iba a llegar. Llegué a pensar: que se apure ese momento porque no me quería pasar de edad, reconoció la también intérprete de las canciones de la ídola de la canción.

-No quería que pasara el tiempo, para que el personaje sea lo más real posible...

-Ahora entiendo en que me llegó en el momento justo. Tengo una edad donde soy mamá y sé lo que significa dejar a tu hijo para ir a trabajar. Creo que ella, de alguna manera, está digitando toda esta situación. A mi mamá le gusta Gilda, a mi hermana también y cuando voy a Rusia canto sus temas y les encanta. Me conmueve la fuerza interior que debe haber tenido Gilda para cumplir su sueño y seguir siendo mamá. Creo que uno tiene que ser feliz como individuo y estar feliz para que los otros también lo estén.

-A Gilda se le atribuían poderes de sanación. ¿Alguna vez le pediste algo?

-El amor que generaba hizo que la gente la vea así. Es algo que le pasaba al otro, no a ella. Jamás se hizo cargo de ese punto. Cada vez que le sucedía un momento con un fans que le contaba que lo había curado su música, ella le decía que eso lo hacen los médicos. No se atribuía ningún tipo de poder que no fuese el de salir y cantar. El amor que le ponía a lo que hacía es lo que trascendió. Y si alguna vez le pedimos algo, preferimos reservarlo para la intimidad. Lo más contundente y que no fue buscado es el año en que, finalmente, podemos hacer la película. Estrenamos por lógica cinematográfica y distribución en septiembre, en el día de la fecha de su accidente. Es algo que nos trasciende y más señal que esa...

-¿Cómo fue la conversión a Gilda?

Me cortaron el cabello. Me convirtieron mi tono castaño oscuro a claro. Y bajé varios kilos, de 58 a 52. Me puse sus prenda y accesorios. Pero recién me sentí parecida cuando nos reunimos con sus músicos para hacer una foto de promoción, al verme entrar se quedaron con la boca abierta y los ojos lloroso. Ahí supe que me había convertido en Gilda. Procuré adaptarme a sus gestos. Ella danzaba con sensualidad y delicadeza y yo estoy acostumbrada a mover el culo, a mandarme, y a eso también me tuve que acercar.

-¿Qué es lo que más las identifica?

-Las dos luchamos por ser auténticas. Decidimos hacia donde queremos dirigirnos. Peleamos el valor de nuestro oficio. Y hasta compartimos el gusto por los colores rojos y blanco, la música variada, el placer de andar en patas dentro de la casa y en bicicleta por la calle. Cuando brilló, no cambió. Seguía dándole su numero de teléfono a sus fans, y les repetía que no era una santa ni curaba. Ninguna de las dos nos dedicamos al espectáculo buscando la fama sino persiguiendo con pasión y trabajo una vocación. El día previo a comenzar a filmar fui al Cementerio de Chacarita para pedirle permiso frente a su tumba, y tras cada escena le preguntaba si cumplí.


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"Es como que conmigo la volvieron a ver"


Gilda tenía mucho éxito en el interior del país y en los países limítrofes pero no la pasaban en los canales de televisión de la Capital Federal. Le costó mucho meterse en la gran ciudad. Pareciera que en la Argentina está bien ser rockero pero no de otro género musical. La música es universal y no importa si hacés cumbia o rock o reggae o pop. Estás haciendo música y eso es lo que hay que valorar, dice Natalia Oreiro sobre su película Gilda, No me Arrepiento de este Amor.

Sobre su personaje, comentó: Éstoy rechocha que me haya tocado a mí interpretar a Gilda. Tuve llamados preciosos de colegas que me dijeron que bueno que lo lograste, porque yo lo quise hacer y no pude. Ella (Gilda) seguro que quería que lo hicieras vos, me decían.

Sobre el film destaca que Épara nosotros era muy importante el respeto hacia la familia de Gilda y Fabricio su hijo. Me acuerdo cuando acá presenté el disco Tu Veneno y después hice un Gran Rex y buscaba un agujero el baño para escaparme porque no sabía lo que hacía ahí, me daba vergüenza. Yo tuve pánico cuando canté por primera vez. Cuando me tengo que subir al escenario como cantante tiemblo. Yo tengo un camino como cantante pero a partir de la actuación. No hablo de carrera porque no estoy corriendo detrás de nada. Prefiero hablar de camino. Para mí era muy difícil transmitir verdad y sentimiento. Me encanta actuar y cantar.


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Acerca del rol que juegan los fans en el film expresa: "Los fans de Gilda son una parte importante de la película. Sus rostros emocionados están presentes. Ellos me sienten una par porque mi admiración por Gilda es desde siempre. Mi alegría es compartida con ellos. Verme caracterizada como Gilda me pone la piel de gallina. Desde siempre quise tener la posibilidad de interpretarla. Cuando hace muchos años se habló de hacer yo la película, recibí un llamado de un club de fans de Gilda que me decía que yo era el personaje ideal para representarla. Es como que conmigo la volvieron a ver a Gilda, al menos por un instante".

Finalmente confiesa: "A mí lo que más me llegó desde siempre fueron sus letras. En mi adolescencia la versioné a Gilda como Natalia. Ahora tomé la decisión arriesgada de interpretarla. Nos llevó mucho tiempo cada canción. Con el Negro Rada canto una versión de Corazón Valiente, donde fusionamos el candombe con la cumbia. Hasta los rusos cantan los temas de Gilda bajo la nieve y eso está bárbaro. Para mí es un logro enorme. Pensar a futuro se me hace difícil. Quiero disfrutar el momento sino me lo pierdo. Siempre me reconocí mucho en lo que ella escribía. Hasta pensé en la posibilidad de doblarla, pero se iba a notar y no iba a quedar bien. Estoy muy contenta con el resultado final del producto cinematográfico.


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