La provisión de Agua Potable a todos los ciudadanos es un derecho fundamental de la organización social, amparado en nuestro esquema jurídico vigente.
Fue declarado como “derecho humano universal” por La Asamblea General de Naciones Unidas (ONU) el pasado 29/07/2010. La resolución contó con 122 votos a favor, no hubo votos en contra, sólo 41 países se abstuvieron, ante todo países desarrollados como Estados Unidos Canadá, Reino Unido y Australia, mientras que las naciones en vías de desarrollo en general votaron a favor.
Además figura en nuestra constitución nacional desde el año 1.994 que es su artículo 42 establece: ….”Los consumidores y usuarios de bienes y servicios tienen derecho, en la relación de consumo, a la protección de su salud, seguridad e intereses económicos…” “…Las autoridades proveerán a la protección de esos derechos…” “…al control de los monopolios naturales y legales, al de la calidad y eficiencia de los servicios públicos, y a la constitución de asociaciones de consumidores y de usuarios.
Y la Propia Ley de Defensa del Consumidor establece: …”ARTICULO 5º - Protección al Consumidor. Las cosas y servicios deben ser suministrados o prestados en forma tal que, utilizados en condiciones previsibles o normales de uso, no presenten peligro alguno para la salud o integridad física de los consumidores o usuarios...”.
Todos sabemos que la provisión de agua corriente en perfectas condiciones sanitarias es imprescindible para nuestra cotidiana calidad de vida; y, conocemos la situación de desamparo ante la carencia de este servicio por la que pasan miles de nuestros compatriotas que viven en zonas alejadas de centros urbanos o en las propias ciudades, pero en un marco de pobreza extrema. Es común que en muchas de las urbanizaciones conocidas como “villas” varias casillas se abastezcan de agua de una sola canilla comunitaria con condiciones irregulares de higiene. Esta falta de universalización del servicio de agua es una falla grave de nuestro estado y debe ser inmediatamente reparada.
Pero muchos se sorprendería si supieran, que a muy poca distancia del obelisco, en plena Zona Norte del Gran Buenos Aires, en uno de los distritos más ricos y privilegiados del país como es la localidad de San Isidro, más de un millar de personas vienen reclamando a las autoridades por la falta de calidad del agua corriente, sin que hasta ahora ni el gobierno municipal, ni otros organismos provinciales o nacionales le dieran alguna respuesta concreta, que nos sean algunas puntuales presentaciones en el Concejo Deliberante local y las reuniones improductivas con los funcionarios de la gestión de Posse (h) que gobierna el distrito hace décadas.
El relato por los propios protagonistas en este espacio renglones más abajo, es una humilde contribución para visibilizar la cuestión y promover una inmediata respuesta que permita una efectiva y concreta solución:
“En los barrios “Arca” y “Tanque” de Villa Adelina funciona, hace más de 50 años, un tanque que abastece de agua a más de 600 familias de ambos barrios.
El mismo es administrado por cooperativas “Cooperativa Barrio Arca” y “Cooperativa Barrio Tanque”. Esta última no se encuentra inscripta legalmente ni ante el INAES, ni en el Municipio.
El estado de conservación del tanque que provee de agua es paupérrimo, ya que no se le realizan las tareas mantenimiento correspondiente. En su interior se pueden apreciar el estado de abandono, suciedad, óxido y demás elementos contaminantes del agua. El mismo presenta graves daños estructurales, los que provocan periódicos desprendimientos de mampostería. Prácticamente debajo del tanque funciona el jardín de infantes municipal Tamborcito de Tacuarí, estos desprendimientos representan un gravísimo riesgo para los niños que concurren al jardín. Estudios realizados por Bromatología del Municipio, INTI y AySA, arrojaron que la calidad del agua que se provee no es apta para el consumo. Sugieren que no sea consumida y que sea remplazada por agua corriente de red. Esto obliga a muchas familias a consumir agua envasada para beber, con el gasto que implica.
Desde hace años, el ERAS brinda un informe de la calidad del agua provista por el tanque.Análisis bacteriológicos indican la presencia de bacterias coliformes, por lo que sería necesaria la desinfección del agua.
En cuanto al resultado de los análisis fisicoquímicos, se detectaron Dicloroeteno, Tetracloruro de carbono, Triclorotileno y Tetracloroeteno.
Varias notas fueron dirigidas al municipio, a AySA y a la misma Cooperativa Barrio Arca. Esta ultima no sólo ha hecho caso omiso a la notificación, sino que se ha dedicado a sostener que el agua es potable y su consumo carece de riesgos.
El ERAS envió también notificaciones al municipio sobre lo grave de esta situación, no tomando acción alguna, ni contra la cooperativa ni intentando buscar una solución. En una reunión con Ricardo Rivas, Secretario de Gobierno reconoció la existencia del problema, pero informó que no es de su responsabilidad, sino AySA. Los vecinos, patrocinados por los abogados de POLAR, han presentado un recurso de amparo ante la Justicia.
En esta acción de amparo colectivo se pide que, la Justicia, ordene a las autoridades correspondientes a arbitrar los medios necesarios para conectar sus domicilios a la red de servicio público de suministro de agua potable”.