Las imágenes muestran el recorrido de un esquiador –aparentemente el siete veces campeón mundial de Fórmula Uno- filmado por una cámara instalada en el casco. Los medios alemanes sostienen que para la Fiscalía de Albertville se trata de "un documento importante".
El grave accidente se produjo la mañana del pasado 29 de diciembre mientras Schumacher esquiaba con su hijo Mick, de 14 años, en la estación de Méribel, en los Alpes franceses.
LAS CONCLUSIONES DE LOS INVESTIGADORES
El ex piloto esquiaba a una velocidad "normal" pero lo hacía fuera de unas pistas que estaban bien balizadas, según la versión de los investigadores. El análisis del video grabado con la cámara que Schumacher llevaba en el casco muestra que no se evidencia "una voluntad de velocidad excesiva", sino que esquiaba a "una velocidad completamente normal", destacó el comandante de Gendarmería Stéphane Bozon en conferencia de prensa en Albertville (este de Francia).
"La velocidad no es un elemento particularmente importante (...) para la conclusión de la investigación", afirmó el fiscal que dirige las pesquisas, Patrick Quincy, que reconoció no poder dar una cifra en kilómetros por hora de esa velocidad, algo que tal vez se hará cuando se haya desmenuzado la grabación, de dos minutos de duración.
Quincy hizo hincapié en que las pistas de Méribel por las que Schumacher esquiaba junto miembros de su familia y amigos estaban balizadas de acuerdo con las reglas en vigor y en que el video no muestra que saliera de las pistas para acudir en ayuda de otra persona que se hubiera caído, como se había dicho.
"Schumacher es un buen esquiador que conoce bien Méribel, adonde acude regularmente", añadió Quincy, que no quiso responder por ahora a la pregunta de si el deportista cometió una imprudencia.
Según su relato, el campeón alemán de Fórmula Uno salió de las pistas en una zona de intersección entre una roja y otra azul a unos 1.700 metros de altitud, y estaba esquiando en ese área de nieve sin pisar cuando sus esquís chocaron contra unas rocas.
Perdió el equilibrio y, al abalanzarse hacia delante se dio con la cabeza en otras rocas, un golpe que rompió el casco. Quedó tendido a menos de una decena de metros del límite de las pistas correctamente balizadas. Los esquíes, que eran casi nuevos y estaban en buen estado, sufrieron rozaduras al frotar contra las piedras.