Compartieron el Toyota Corolla y ganaron por 2ª vez, en cada caso, los 200 Kms. que tuvieron alternativas. Pernía-Brito escoltas y Spataro-Di Palma, ambos Renault, completaron el podio. El Misil, nuevo líder.
Son dos de esos que aunque suene reiterativo, marcan diferencias y más cuando hay mucho en juego. A esto se sumó ayer el ritmo del Toyota Corolla y el acertado cambio de piloto. Ese fue el combo justo para explicar la inobjetable victoria de la dupla compuesta por Matías Rossi y su invitado Gabriel Ponce de León en los 200 Kms de Super TC2000, en el autódromo de Toay.
Gabriel administró cuando manejó la primera parte, como hicieron la gran mayoría de los convidados y, una vez que se subió el Misil la victoria comenzó a cerrarse. De movida en boxes el reemplazo fue mejor que los de Camilo Echevarría por Mariano Werner y de Manuel Luque por Javier Merlo, el puntano lideró en su Fiat Linea particular, sus lágrimas por esos segundos perdidos, reflejaron su estado de ánimo (quedaron 13º).
Uno de los pocos titulares que arrancó fue Néstor Girolami; desde la pole en el otro Peugeot 408 oficial, Ricardo Risatti (socio de Agustín Canapino). Se supuso que no se reiterarían confusiones que hicieron perder carreras al León. Sin embargo, en la vuelta 3 con Caíto puntero, Bebu se tiró por adentro en la curva 3 y se "aplaudieron".
Corolario, Girolami duró poco al dañarse la dirección y Risatti siguió pero cayó en el marcador; Agustín al volante llegó 9º. Antes, en la vuelta 22, el sorprendente Merlo pasó a Caíto y estiró al límite la parada para que subiera Luque.
Con aplomo Ponce dejó a Rossi un Corolla sin marcas, para encarar el resto en punta. El escaso tiempo para completar una vuelta (no superó 1m19s), hizo que el cambio de pilotos fuera la llave. El Misil le ganó a Leonel Pernía en el Fluence; Leo (junto al brasileño Brito) favorecido por la orden del equipo Renault a Emi Spataro (3º con Josito Di Palma) para que le cediera el puesto. Antes Leo llevó hacia afuera (no hubo sanción) a Camilo Echevarría (Focus de Hugo Cuervo) iba 2º y se aprestaba a ponerle el broche al laburo compartido con Werner; el 7º lugar no los conformó nada.