Solo en la denominada “área metropolitana” superficie compuesta por la Capital Federal y los distritos del conurbano Bonaerense existen unas 300 líneas de colectivos de pasajeros que
transportan anualmente a más de 400 millones de pasajeros por año (suma que obviamente contempla los viajes que cada uno de nosotros hacemos en todo el período).

Visto desde otro lugar podemos asegurar que más de la mitad de los ciudadanos de nuestro país, utilizará al menos una vez en la semana una unidad de transporte automotor público
urbano, para trasladarse de un lugar a otro.

Es probable incluso, que usted esté leyendo la presente columna arriba del 60, el 343, la línea 21, 33 o cualquiera de las tantas que vemos transitar todos los días por el paisaje ciudadano. Son argumentos suficientes para que una columna que pretende ilustrar sobre los derechos de los “usuarios y consumidores” se aboque a señalar cuáles son las pautas que las empresas
tienen que cumplir y sobre todo que mecanismos tenemos para reclamar la vigencia de esos derechos.

Que incluso lo haga en diversas oportunidades y de distintos enfoques. Señalo ello porque volveremos sobre esta cuestión a pesar que la desarrollemos hoy y que alguna vez ya fuera tratada.

Pablo Lucas, el mayor de mis 4 hijos, con sus 15 años cumplidos el día del trabajador, me sorprendió gratamente describiendo buena parte de sus derechos como pasajero, pero las buenas noticias llegaron hasta ahí porque también con naturalidad sabe y acepta que esos derechos, muchas veces no se cumplan: Que los cole vengan de a 2 o 3 y luego pasen largos períodos de tiempo sin que vuelva a pasar, incumpliendo la “frecuencia horaria”; que no paren
en todas las esquinas los días de lluvia; que muchas veces el buen trato sea inexistente y que algunas unidades no estén en las condiciones adecuadas de seguridad e higiene.

Es probable que allí radique parte de la gran tarea que tenemos por delante: difundir los derechos, pero también difundir con tanto énfasis o más el modo de ejercer esos derechos. Una sociedad que crece y progresa necesita reglas de juego claras y un gran compromiso de todos para cumplir con las obligaciones y ejercer los derechos.

El modo de reclamar es tan importante como el fondo del reclamo. Una causa justa no avala un modo injusto. Estoy diciendo algo tan sencillo como que si el colectivero no para en la esquina, no
le tengo que gritar; tengo que hacer el reclamo donde corresponde.

Parece una cuestión menor, pero es la clave de la posibilidad que tenemos todos de vivir en una sociedad mejor. No encuentro mejor lugar para decir esto que en un espacio donde difundimos
“derechos” porque le cuento a UD como protegerse, como sacar mejor provecho de su presupuesto, como hacer que lo respeten.

Pero le pido a cambio que haga el reclamo donde corresponda. Que inicie un trámite, no que se queje en el café, que presente un formulario, no que corte una calle, que use las instituciones, no que las ponga en jaque.

 Y si derechos se trata, los pasajeros de colectivos, los tenemos fijados por norma y relatados brevemente son: Exigir el cumplimiento de las normas de seguridad relativas al vehículo y al conductor del servicio, exigir el cumplimiento del recorrido, la frecuencia y las tarifas, ascender y descender del vehículo en la parada autorizada por el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires o municipio correspondiente, ascender y descender del vehículo en todas las esquinas los días de
lluvia,ascender y descender del vehículo en todas las esquinas entre las 22:00 y las 6:00 horas, realizar sus reclamos ante la empresa a través de la línea telefónica gratuita exhibida en las unidades de la empresa, realizar sus reclamos ante la CNRT a través de la línea telefónica gratuita 0800-333-0300 o apartado postal 129 C.P. 1000 Correo Central y obtener un comprobante de viaje o boleto.

Cuantos de nosotros consultó cuál es la frecuencia que tiene que cumplir la línea de colectivos que usamos habitualmente y la controlamos? Sepamos entonces que tenemos derecho a conocer esa frecuencia, y a que se respete.

Cuando pase más tiempo al establecido UD podrá hacer la queja tanto a la línea de colectivo como al organismo regulador (Comisión Nacional Reguladora del Transporte CNRT - www.cnrt.gov. ar ) y aunque nadie le podrá devolver los minutos perdidos, si corresponde tendrá
la oportunidad de un resarcimiento moral o material. Sobre todo estará ayudando a que la frecuencia y el servicio mejore para UD y otros pasajeros en el futuro.

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