Tratándose de alimentos por supuesto las normas
bromatológicas, son otro eje central del control. Los inspectores del área de defensa del consumidor tienen facultades suficientes para verificar el adecuado cumplimiento de esas regulaciones y sobre todo de controlar que no se comercialicen productos
vencidos o en condiciones sanitarias inadecuadas.
Otras normas locales como la accesibilidad para personas con capacidades diferentes,
los menú para celíacos y de lectura para ciegos (en idioma braille), son quizás menos generalizables pero tanto o más importantes en la medida que protegen especialmente derechos legales y absolutamente justos para lograr sociedades integradas.
En el sentido de lo expresado la oficina de gobierno de la ciudad de
Buenos Aires que tiene a su cargo la aplicación de la
ley Nacional de Defensa del Consumidor informa que registró infracciones en la mitad de los comercios relevados en el primer trimestre de este año, según reza de su propio comunicado subido a la página
www.buenosaires.gob.ar. 'En el primer trimestre de 2013 Defensa del Consumidor de la Ciudad realizó
843 inspecciones en comercios, y como resultado labraron
470 actas por infracciones. Los operativos se realizaron en supermercados, tiendas vestir, multirrubro, restaurantes y comercios el general, y el problema más recurrente fue la falta de exhibición de precios.
A su vez se incautaron y destruyeron más de 2500 productos vencidos en 19 autoservicios y 9 mercados chinos que recibieron multas de entre
60 a 80 mil pesos. Esta problemática se acentúa en los comercios de menor superficie como
autoservicios y supermercados pequeños, fundamentalmente en productos lácteos y pastas envasadas.
'Todos los días nuestro equipo de inspectores recorre distintos puntos comerciales y nos preocupa que se sigan
vendiendo productos vencidos por su peligrosidad para los consumidores y sobre todo en los niños', expresó Eduardo Macchiavelli, Secretario de Atención Ciudadana.
También se detectaron
40 comercios minoristas que exhibían productos con un precio en la góndola y otro más elevado cuando se lo intentó pagar en la caja. El rubro gastronómico debe proveer una carta en braille para las personas no videntes, en este sentido
47 restaurantes fueron imputados por no tenerla.
La ausencia de etiquetado en productos afecta el derecho a la información que tiene todo consumidor, por tanto es posible que los comercios enfrenten sanciones de hasta
500 mil pesos.
El Gobierno de la Ciudad orienta a los consumidores a través de la línea gratuita
147, personalmente a través de las oficinas de defensa del Consumidor que funcionan en las Sedes Comunales de la Ciudad y vía correo electrónico en
[email protected].