La decisión se conoce en un momento de convulsión empresarial por la seguidilla de cierre de empresas. La firma especializada en línea blanca emplea a 250 trabajadores y la medida apunta a lograr la reestructuración de pasivos manteniendo la operación.
La empresa Goldmund, propietaria de la marca de electrodomésticos Peabody, solicitó la apertura de su concurso de acreedores.
La firma especializada en línea blanca emplea a 250 trabajadores y la medida apunta a lograr la reestructuración de pasivos manteniendo la operación.
La decisión se conoce en un momento de convulsión empresarial por la seguidilla de cierre de empresas. El expediente judicial ingresó en el Juzgado Comercial 21, Secretaría N° 41 de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial.
La firma Goldmund le envío un comunicado a sus proveedores y clientes para informales la decidió, al tiempo que señaló que continuará con las actividades productivas y comerciales con normalidad, manteniendo vigentes todas las responsabilidades profesionales y comerciales asumidas.
La planta de producción de la firma está ubicada en el partido bonaerense de La Tablada, predio en el que anteriormente había funcionado la firma Whirlpool, que recientemente cerró sus puertas.
Allí se fabrican productos de línea blanca, sistemas de climatización y accesorios de cocina.
La compañía había tenido un proceso de crecimiento desde 2004 cuando es adquirida por Dante Choi, quien llegó a la Argentina desde Corea del Sur en 1977. Choi fue uno de los empresarios que se sumó al pedido de revisión de la apertura de las importaciones.
La histórica fábrica de bolsas Panpack SA, ubicada a la vera de la ruta 9, en Los Nogales (Tucumán), no resistió la competencia importada y, luego de cesantear a 25 empleados el año pasado, durante el último fin de semana notificó de manera verbal a los 75 trabajadores que permanecían en planta que serían despedidos.
El anuncio se concretó en la mañana del lunes, cuando debía ingresar el turno de las 6. Los operarios no pudieron acceder a las instalaciones porque los portones estaban cerrados y había personal de seguridad custodiándolos.
"El fin de semana recibieron una notificación verbal, no un telegrama: ‘no vengan el lunes’”, relató el periodista Martín Borja.
Recordó además que en julio del año pasado ya se habían producido 25 despidos, que representaban entre el 10% y el 15% del plantel. “Quedaban 75 empleados, hoy cesanteados”, agregó.
Los trabajadores se dirigieron a la comisaría de Los Nogales para radicar la denuncia junto al delegado gremial.
La empresa atravesaba una situación crítica y había iniciado un concurso preventivo para evitar la quiebra.
En noviembre pasado ya se advertía un escenario complejo. La compañía inició 2025 con 100 trabajadores efectivos y luego incorporó 20 contratados, pero el 28 de mayo despidió a 25 empleados con entre 5 y 35 años de antigüedad.
Como única propuesta, la empresa ofreció pagar el 50% de la indemnización en siete cuotas, lo que no fue aceptado por los trabajadores, quienes contrataron abogados e iniciaron un juicio laboral. Los despidos formaban parte de una estrategia para reducir el plantel.
Con este cierre, 75 trabajadores quedaron desempleados. En la provincia, el caso se suma al cierre de la textil TN&Platex en enero, por lo que ya son dos fábricas cerradas en 2026 en Tucumán.