Tras una intervención quirúgrica, la vedette tuvo que quedar internada por un cuadro de anemia pronunciada
Semanas atrás, la vedette Sabrina Ravelli ingresó al quirófano para cambiar la prótesis de una de sus lolas que se había encapsulado. Pero al salir de la sala de operaciones, entendió que no regresaría a su hogar tan fácilmente.
Producto de una anemia pronunciada –que, supuestamente, no se le había detectado en los análisis pre quirúrgicos- Sabrina comenzó a no asimilar los alimentos, el líquido y no podía mantenerse en pie porque perdía el equilibrio al punto que debió quedarse internada.
“Por nuestro trabajo, uno viaja mucho. Estás de acá para allá, comés mal y termina, a veces, en una anemia pero no tan grave. Estás en un hotel, a esa hora no hay para almorzar, pedís un tostado con un café con leche pero no llenás lo que necesitás", contó.
Y cerró: "Cuando salí del quirófano, mi cuerpo empezó a estar mal por el tema de anestesia y no toleraba el agua ni la comida y me dejaron internada una noche. Por tanto trabajo mo me podía hacer un churrasco, pollo, no tenía tiempo. Ahora, al mediodía y noche como carne, guiso de lentejas, una marca de vitaminas. Estaba toda chupada...”.
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