Así lo señaló un relevamiento de causas iniciadas por fiscalías a partir de denuncias en el AMBA. Cuáles son las modalidades más utilizadas por los delincuentes. Y el último caso ocurrido en Lanús que concluyó con un muerto.
El crecimiento de las estafas y robos vinculados a la compra y venta de objetos a través de redes sociales y plataformas digitales se consolidó en el último año, con un aumento cercano al 40% en distintos puntos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). El dato surge del relevamiento de causas iniciadas por fiscalías a partir de las denuncias de los damnificados, lo que refleja un incremento sostenido en las presentaciones formales por hechos cometidos bajo esta modalidad.
Las maniobras combinan engaños virtuales, citas pactadas en lugares inseguros y emboscadas armadas a vendedores o compradores que acuerdan encuentros para concretar operaciones fuera de entornos controlados. Uno de los casos más recientes, publicado por Diario Popular, ocurrió en la localidad de Villa Diamante, en Lanús. Un hombre de 48 años que había viajado desde Rosario para entregar una cocina industrial vendida mediante Marketplace, de Facebook, fue baleado al presentarse en el domicilio acordado. La operación había sido pactada con una supuesta compradora que fijó el punto de entrega en la esquina de Talcahuano y Darragueira. Al llegar al lugar junto a un amigo, la víctima fue sorprendida por al menos dos delincuentes armados que intentaron robarle el producto y el dinero.
De acuerdo con la reconstrucción del hecho, los atacantes dispararon ante una presunta resistencia y el vendedor recibió un tiro en el pecho. Fue trasladado de urgencia al Hospital Evita de Lanús, donde quedó internado en estado crítico tras una cirugía. Luego de varios días de agonía, falleció, lo que derivó en que la causa quedara caratulada como homicidio calificado agravado por el uso de arma de fuego y robo en grado de tentativa. La investigación permitió detener a la mujer que había simulado la compra y a un joven señalado como coautor, mientras otro sospechoso permanece prófugo.
El expediente judicial incluyó siete allanamientos en domicilios de Villa Jardín, donde los investigadores secuestraron teléfonos celulares y otros elementos de interés para la causa. Las pericias sobre los dispositivos buscan reconstruir cómo se organizó la emboscada y si el grupo actuó en otros hechos similares bajo la misma modalidad. Los pesquisas no descartan que exista una estructura dedicada a captar vendedores mediante perfiles falsos para luego concretar asaltos planificados.
El caso se suma a otros episodios recientes en el conurbano bonaerense en los que vendedores fueron citados a domicilios falsos o a esquinas poco transitadas para ser asaltados. En partidos como La Matanza, Quilmes, Moreno y Lomas de Zamora, pero también en Capital Federal, se denunciaron emboscadas similares con bicicletas, celulares, motos y electrodomésticos. En algunos hechos, los delincuentes utilizaron direcciones inexistentes o viviendas abandonadas; en otros, montaron escenas de compra con supuestos familiares para generar confianza y reducir la posibilidad de que la víctima sospechara.
También se registraron situaciones inversas, en las que compradores fueron convocados con la promesa de productos a bajo precio y, al llegar al punto acordado, fueron amenazados con armas para despojarlos de dinero en efectivo y pertenencias. Las fiscalías advierten que la facilidad para crear perfiles anónimos y la circulación masiva de datos personales en redes sociales favorecen la repetición de estas maniobras.
Especialistas en ciberdelito y seguridad recomiendan extremar precauciones al concretar ventas por redes. Entre los consejos principales figuran acordar encuentros en lugares públicos y vigilados, como comisarías o centros comerciales; evitar domicilios particulares de desconocidos; no acudir solos a las entregas; verificar previamente la identidad del comprador y desconfiar de urgencias o cambios de último momento.
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