Impotente, indignado y lejos de vivir la fiesta porque Argentina salió segunda en el Mundial de Brasil 2014, Flavio Mendoza pasó una noche muy negra tras los disturbios que se registraron con malvivientes que fueron a festejar al Obelisco y terminaron con un saqueo de 27 negocios.
Uno de los blancos predilectos fue el teatro Broadway, sala en la que Mendoza acaba de estrenar uno de los más imponentes espectáculos de la cartelera de la Buenos Aires, Stravaganza Tango. Ni la guardia privada pudo frenar a los vándalos que destruyeron las vitrinas, ingresaron a la sala y rompieron butacas.
Como prueba de la impunidad, los vándalos se sentaban en la butaca en medio de la Avenida Corrientes. Mendoza no podía creer lo que estaba viendo y ayer pidió la presencia de las autoridades para "tener aunque sea una palabra de aliento y la manera en nos van ayudar a reponer lo saqueado. Espero llegar a la función del jueves" tal como se tenía planificado.
"Vergüenza lo que hacen en nuestro país, delincuentes que perjudican a todos los que trabajamos 24 horas al día", gritó el bailarín y productor pero nadie lo escuchó.
En un raid mediático Mendoza insistió: "No creo que nadie se haga cargo de todo esto. Lo que pasó anoche (por el domingo) es indignante. Las autoridades nos deberían proteger. ponganse las pilas los que gobiernan, tendrían que estar más preparados para que esto no suceda. Me aterra que nos ataquen".
Ya un poco más calmo, Mendoza admitió: "La verdad que yo tengo un poco las espaldas anchas para hacerme cargo de los destrozos en el teatro. Todavía no sé cuánto tengo que poner, mi productor Ariel Diwan me dice todo cuando todo ya pasó. Pero yo me pongo a pensar en el quiosco de al lado del teatro que saquearon, ¿Cómo hace? Ellos son los primeros que deben recibir la ayuda".
Mendoza agregó que un mes atrás "mi socio (Ariel Diwan) sufrió un secuestro exprés. Estamos muy indignados. ¿Quién te va a dar algo? Se rompe y lo tenés que arreglar vos. Siento, por un momento, que estamos en Sarajevo. Menos mal que Ariel tuvo la cabeza el domingo para levantar la función por el partido".