El mexicano celebró sus 30 años de historia musical presentando su último CD y repasando clásicos ante una audiencia madura que festejó su voz impecable y el despliegue de producción puesto al servicio del show.
Presencia de galán maduro, traje oscuro con brillos, esos cabellos largos que solo él pueden quedarle bien y -sobre todo- esa voz y esa actitud... Marco Antonio Solís ya tenía seducido al público aún antes de entonar la primera nota. Y volvió a reafirmar el pasado fin de semana en Ferro, que por éstas playas juega de local: más de 20.000 personas disfrutaron de los dos shows que ofreció el cantante mexicano, donde presentó "Gracias por estar aquí", su último CD por el cual recibió el disco de Platino por las ventas en Argentina.
Las del sábado y domingo fueron dos magníficas noches -tras la suspensión del viernes pasado- para dar a conocer los temas de su nuevo material y hacer un repaso de sus más de tres décadas de trayectoria.
Abrió con "Sin pensarlo" y desde el vamos mostró un gran despliegue escénico, adornado por pantallas gigantes, y desde lo músical recibió el respaldo de una sólida banda de músicos a lo largo de dos horas y pico de show, donde Solís intercaló los temas de su nueva producción como "Tres semanas", "Lo mejor para los dos", "Todo vuelve a su ritmo", "En tu propio vuelo", "Tu mirada en la mía" y "Renuncio a estar contigo", con aquellos clásicos como "Mi fantasía" y "Morenita'. Tampoco faltaron los super éxitos como "Tu cárcel", "Mi eterno amor secreto" y "Si no te hubieras ido'. Dos presentaciones que sirvieron para renovar el romance con el público local, mayoritariamente adulto, que lo sigue a muerte
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