Sabrina Ravelli no logra digerir la traición que sufrió mientras estaba en pareja con Matías Alé.
La vedette sigue tratando de entender los motivos que llevaron a su expareja a confirmar que le fue infiel pero no logra encontrarlos. Entonces decidió arremeter contra Matías. Y en un diálogo con Intrusos, se metió en un terreno hasta ahora desconocido del popular actor...
"Matías Alé es muy oscuro, tenebroso. Él me pidió algo íntimo que me traumó, tanto que tuve que hacer terapia. Hoy estoy yendo al psicólogo con Rolón (Gabriel). A él se lo conté y me hizo dar cuenta de que yo no era la que tenía el conflicto, sino que venía del otro lado. Matías me pedía cosas sexuales, raras. No una vez: muchas. Y eso me traumó. Yo terminé en terapia por los gustos sexuales de Matías", le dijo a Jorge Rial.
Según contó Ravelli, casi al borde de las lágrimas, Alé varias veces le pidió algunas cosas en la intimidad de la pareja a las que ella no accedió y que le resultaron muy dolorosas y traumáticas. "No eran cosas normales, al menos para mí, no. Jamás estuve acostumbrada a esas cosas y no estaba dispuesta a ceder", contó.
Si bien no llegó a dar los detalles de lo que le pedía su expareja, la propia Ravelli dejó entrever que Matías tenía tendencias extrañas en la relación. "Después, cuando se enfriaba, me negaba todo, pero en caliente me lo pedía. Un día lo llamé llorando para preguntarle por qué lo hacía y me lo negó, eso fue lo que me terminó lastimando", dijo.
Según contó la vedette, lo que se ve de Alé en los medios es una parte de su personalidad. Ella que estuvo con él durante un año asegura que en la intimidad es otra persona y destacó la falsedad de su ex. "El es muy falso, siempre te va a decir lo que querés escuchar. Además a mí me dolió mucho que me alejara de mi familia. Ellos para mi son muy importantes y cuando yo estaba en el Bailando tanto mi papá, como mi mamá, venían a alentarme. Un día Matías me pidió que les dijera a ellos que no vengan más porque se sentía invadido. Yo hablé con mis padres y les pedí ese favor. Pero no quedó ahí, un día mi mamá lo llamó por teléfono para ver cómo estaba yo porque no me encontraban y él se enojó. Me dijo que les pidiera que no le manden más mensajes. Un día se encuentra con mi mamá y adelante mío le dice: "¿Por qué no me manda más mensajitos'". Yo me quería morir, pero así es Matías, tiene dos caras, siempre fue así", aseguró.