Oliva dijo que no la echó de Dubai porque se cansó de sus caprichos, pero reconoció que “necesitábamos un tiempo con Diego. Estamos 24 horas por 24 y sentí que era el momento justo para tomar distancia”. No sabe si vuelve.

Le cuesta reconocerlo, le duele. A Rocío Oliva no le gusta la situación por la que está pasando y trata de buscar adjetivos para disimular lo que le pasó. Como ayer adelantó en exclusiva DIARIO POPULAR, a la rubia Diego Maradona la echó de Dubai porque se cansó de sus caprichos, de la convivencia junto a su madre y de su obsesión por regresar a Buenos Aires. Ayer Rocío charló a través de Watsh App con Marina Calabró y reconoció una crisis en la pareja, aunque intentó por todos los medios no hablar de una salida forzosa de Dubai. "Necesitábamos un tiempo con Diego. Estamos 24 horas por 24 y sentí que era el momento justo para tomar distancia. Siempre es bueno cambiar de aire y volver renovados", dijo.

Rocío contó que charló con Diego cuando llegó a la Argentina, pero enseguida reconoció que la idea es no agobiarse por teléfono para ver cual es el futuro de la relación. "Los dos dijimos que vamos a tratar de no llamarnos por teléfono, hay que ver si aguanto", reconoció. Lo cierto es que Diego fue quien decidió tomar esa distancia. Hoy están separados, pero siempre hay que hablar del momento, del hoy, porque en el mundo Maradona todo puede cambiar en un segundo.

La rubia llegó el jueves por la noche a Ezeiza y se la vio de muy mal humor. Hubo insultos para la prensa y ese mal humor tenía que ver con una decisión de Diego de la que obviamente no comparte. "La relación sigue, pero el desde allá y yo acá, es a mucha distancia", reconoció. Obviamente una relación a miles de kilómetros es insostenible y más aún teniendo en cuenta que uno de los dos es Diego Maradona. Rocío contó que en nada tuvo que ver el embarazo de Ojeda para que ella viniese a la Argentina.

Además desestimó la idea de que Diego se haya enojado por su supuesto coqueteo con el arquero suplente del Manchester el día que Maradona visitó al plantel. "Lo del arquero del Manchester es imposible porque nunca existió eso. Los que conocen a Diego saben que no me llevaría donde están los jugadores, ni a mí ni a ninguna mujer". Rocío no miente, sabe que nada de eso que dijo influyó en la decisión de Diego de cortar por lo sano y mandarla de vuelta.

Lo que pasó fue que el Diez se saturó, tanto de ella como de su madre. Los 15 días que convivieron previo al compromiso fueron determinantes para que el astro decida subirla al avión. "No sé cuando voy a volver, no tengo pasajes de vuelta, son abiertos y decido el mismo día", contó Rocío. La rubia está enojada porque no sabe quien filtró el dato de su salida de Dubai y sospecha que fue el propio Diego el que lo hizo. La relación atraviesa por una crisis y reconocida por la propia Oliva. En realidad esa crisis es tan profunda que por ahora parece no tener retorno. Solo el mundo Maradona puede torcer el destino.