Dos versiones surgieron ayer sobre el encuentro entre Rocío Oliva y Diego Maradona en el hall del hotel donde el astro se hospeda en Brasil. Ayer la joven, actualmente contratada por el ciclo El Diario de Mariana de El Trece, certificó en ese ciclo que hubo charla, una copa de vino y un beso, pero sin posibilidad de reconciliación. En el entorno de Maradona, que se llamó a silencio frente a los medios, dejaron trascender que la echaron del lobby del hotel, teoría que fue abonada por Jorge Rial desde Intrusos, ciclo que compite con el de Mariana Fabbiani.
El encuentro se produjo cerca de la una de la mañana del lunes cuando Maradona terminó su programa de televisión en Telesur, De Zurda. Pese a lograr el cara a cara, no se la vio a una Rocío Oliva relajada: "Diego no va a sacar la denuncia por robo", aseguró. Y saliendo al cruce de las versiones aseguró: "A mí nadie me echó. Con Maradona pudimos hablar dos horas. Llegamos a un acuerdo positivo, por ahora me quedo en casa. No hay reconciliación ni nada. Aunque me dijo que me amó, que me ama y que me va a seguir amando".
Oliva contó que insistió ante Diego en que dijo lo que dijo porque "yo tuve que salir a defenderme en los medios. Ahora el tema del robo está un poco cortado. El me dijo que depende de lo que yo haga. Pero, igual, se sabe, que con Diego nunca se sabe lo que va a hacer". Mientras Mariana Fabbiani intentaba por todos los medios que Oliva ofreciera una declaración altisonante de la reunión, del otro lado -con mucho delay mediante dificultando la charla- se encontró con una Oliva muy reservada: "No voy a contar todo. Sí puedo decir que Maradona tenía cosas en la cabeza que no eran ciertas. Le dije que a los dos nos conviene estar tranquilos. Las acusaciones de ladrona, que me va a sacar la casa y que yo terminé internada, no van más. La verdad es que ya no quiero sufrir más por la separación". Oliva adelantó que Maradona "me dijo que va a retirar las denuncias si yo hago bien las cosas. Entre otras cosas, me pidió que no saliera más por televisión".
No hay reconciliación en puerta, pero Oliva no cree que el nivel de la pelea bajará el tono: "La indignación de Maradona era siempre por los celos y las mentiras. Tratar de explicar a alguien algo que no es cierto es muy difícil si ya lo tiene metido en la cabeza. Creo que el tiempo siempre da la razón y gana la verdad. Insisto, la denuncia por robo no la va a retirar".
comentar