Un hombre que se encontraba enviando por correo dos osos de peluche con destino a los Estados Unidos fue detenido por la policía ya que los empleados del local descubrieron, por medio de rayos x, que los mismos contenían huesos humanos, entre ellos dos cráneos.
Según investigaciones posteriores de la Policía Federal de México, los restos óseos habrían sido comprados por el sujeto arrestado en el mercado negro del estado de Sonora con el fin de ser enviados a los Estados Unidos, donde los compradores los necesitaban para realizar rituales del tipo que se conocen comúnmente como "brujerías".
El acusado, identificado como Fidencio Aparicio Ramírez, fue detenido y acusado bajo los cargos de delitos contra la salud por comercializar e intentar sacar del país restos humanos sin el debido permiso.
Ramírez confesó todo sobre sus actividades ilícitas y también que no es la primera vez que envía al exterior del país productos para realizar ritos de esta categoría como sangre, hierbas y aceites.