Todo ocurrió en los primeros días del año, en una chacra de la ciudad misionera de Apóstoles, cuando cuatro gatos aparecieron muertos.
En principio, el caso no se presentaba como misterioso, sin embargo los detalles sobre el deceso de los felinos generan asombro. Por un lado, se determinó que los restos no contenían sangre, pero también que las mascotas habían recibido cortes de "colmillos" en la zona del cuello.
El suceso fue revelado por el propietario de la chacra donde ocurrió el extraño episodio, identificado como Rodolfo Propoc, de 74 años, y fue publicado por el prestigioso grupo Visión Ovni, a partir de los hallazgos que fueron recolectando el veterinario Julio Frette y el ambientalista y biólogo Amado Martínez.
Acerca del episodio, los investigadores de Visión Ovni notificaron que "en el paraje Concepción de la Sierra, de la localidad de Apóstoles, la chacra de la familia Propoc, se vio sorprendida, por el ataque y muerte de cuatro de sus gatos domésticos, que aparecieron con extrañas perforaciones en sus cuellos, llegando algunas de ellas, a afectar su mandíbula. Otro hecho curioso, es que los cuerpos aparecieron desprovistos de sangre, agregándole más extrañeza al caso".
Asimismo, se indicó que el veterinario que atendió la investigación, Julio Frette, perteneciente al Ministerio del Agro y la producción y consultor de Visión Ovni, rápidamente logró obtener los máximos detalles del caso, convocando al experto ambientalista, biólogo y taxidermista, Amado Martínez, para tener otra opinión autorizada del caso.
Según el relato de Rodolfo Propoc, las muertes sucedieron en el fondo de la chacra, sucediendo al menos dos ataques con varios días de diferencia. "Les chupó toda la sangre perforándoles los cuellos con algo similar a lo que parecen ser largos y gruesos colmillos. Los casos están siendo tratados por un veterinario que ya analizó los cuerpos de los gatos, es un tema realmente desconcertante y serio. Por la forma que mata, coincide con los (animales) aparecidos en varias oportunidades, pero siempre sin resultados sobre las investigaciones al respecto", se manifestó. Otro hecho para destacar, es que la gata desde el primer ataque desapareció. No fue encontrada por ningún lado, a pesar de la búsqueda por toda la chacra y el campo alrededor. Ni siquiera su cuerpo, sin ningún rastro de ella, comentó Propoc.
Los integrantes de la familia aseguran que hace más de 60 años que viven en el mismo lugar y nunca estuvieron ante un caso de esta naturaleza. El doctor Frette pudo observar la autopsia videograbada del tercer gato que sufrió un ataque en la chacra, y certificó efectivamente que el animal presentaba dos perforaciones de igual tamaño en el cuello y sin rastros de sangre en todo su cuerpo.
"Esta es la autopsia del último animal, el del 6 de enero, y yo lo tuve en mi mesa de trabajo menos 48 horas después. Las perforaciones, que suponemos son de unos colmillos, tienen unos tres centímetros, y al seguir hacia el resto del cuerpo, confirmé lo que me temía, que los pulmones y los hígados están blancos, nada de sangre y casi lo mismo sucedió con los corazones. Acá también debí encontrar coágulos de sangre en el caso de que hayan sufrido otros golpes, pero evidentemente lo único que hizo fue chupar la sangre y nada más", explicó el veterinario Frette.