"Les pido, por favor, que sean razonables conmigo. Tenganme confianza, entiendo la urgencia y estoy gestionando. Cuando esté el dinero, vamos a ser equitativos en el reparto", dijo Pérez en la segunda reunión -esta si fue pública a instancias de Defensores de Belgrano y San Telmo-, cuando escuchó por segunda vez que no comenzarían el torneo sin dinero.
El problema respecto al dinero es sencillo: el Gobierno había prometido 2500 millones de pesos en caso de aprobarse la Superliga, de los cuales la mitad se repartirían en los próximos seis meses y en el primer semestre de 2017, el resto. Pero si bien se aprobó en asamblea la modificación al estatuto, la nueva modalidad no está en vigencia y el dinero destinado al FPT, es menor a la cifra con la que se hicieron las cuentas. El viernes, Pérez
espera contar con un monto para saldar deudas y permitir que la pelota corra.