El acontecimiento comenzó con un minuto de silencio, pasadas las 9 de la mañana de España (5 de la madrugada en Argentina), y después se destapó la gigantografía.
"Son días tristes para el barcelonismo. Son días tristes para la gente que ama el fútbol", dijo Bartomeu. "De acuerdo con la familia Cruyff hemos iniciado este memorial para que todo el mundo pueda expresar y dar su último adiós a esta figura", agregó el directivo.
"Johan Cruyff vino a Barcelona cuando el Barça no ganaba nada. Le dio un nuevo nivel de juego, con pequeños pasos, para conservar siempre el balón. Lo que nos gusta del Barcelona hoy viene de él", recordaba Ignace Mosengo, un congoleño de 45 años que viajó a la ciudad española para celebrar el décimo aniversario de su matrimonio.
Empleado de una empresa de telefonía en la República Democrática del Congo, no dudó en retrasar su vuelta para poder acudir al Camp Nou.
Montse Albareda, una teleoperadora de 63 años, fue la primera en la cola para entrar con su marido, su hijo, su nuera y un ramo de margaritas.
"Has sido el más grande pero en este momento te releva Messi", escribió en el libro de condolencias, recordando la victoria 5-0 frente al Real Madrid en los años 70.
Una hilera constante de seguidores de familias y amigos pasaba ante la foto de Cruyff, algunos llorando otros santiguándose. El memorial estará abierto hasta el martes por la tarde y el Barça estará de luto hasta el 2 de abril.
comentar