Con un gol de Agustín Bouzat al promediar el complemento, Defensa y Justicia superó por la mínima diferencia a Lanús en el Estadio Norberto Tomaghello y selló la segunda alegría en fila en el campeonato, algo que le permite alcanzar la línea de los 27 puntos, en la medianía del registro, cerca de la zona de clasificación a la Copa Sudamericana.
El mediocampo poblado hizo que el trámite se hiciera trabado, con escasas ideas como para quebrar el equilibrio. Y así transitaron ambos elencos un primer tiempo en el que las chances para anotar brillaron por su ausencia, salvo por un puñado de oportunidades, de las que tuvo más el anfitrión, consciente de la necesidad de evidenciar cierto protagonismo para sumar los tres puntos.
De esa manera, apenas abrió el juego fue Andrés Ríos el que propició una maniobra que fue resuelta en gran forma por Esteban Andrada. El arquero se mostró seguro y evitó la apertura del marcador tras un disparo cruzado del delantero.
Al rato fue Gonzalo Castellani el que tuvo en sus pies una opción para romper la red. Se certificó con un remate a distancia que pasó por encima del travesaño, sin peligro para la portería visitante.
¿Y el Granate? Con mayoría de habituales suplentes, salvo algunas excepciones, fue en busca de una conversión que tampoco llegó en la etapa inicial. Su principal arma, como suele ocurrir, fue José Sand.
Es que, aguantando el balón, complicó a la última línea del Halcón.
Sin embargo, la jugada más clara lo tuvo como artífice a Ciro Rius, justo un ex del club de Florencio Varela. Sacó rédito de la lucidez del Pepe, que lo encontró en libertad en el área, y con un toque suave dejó en el camino al portero Gabriel Arias, pero el balón rozó el palo derecho de la meta y no entró.
En el complemento el anfitrión fue con convicción en pos del halago. Creció en su nivel de juego y presionó al rival en todas sus líneas, de tal manera que le impidió respirar durante gran parte del desafío.
Al promediar el lapso, tras una falla de Lanús, Leonel Miranda encontró solo a Bouzat y éste no perdonó. Fue el 1 a 0 suficiente para ganar, sellar los tres puntos y firmar la segunda victoria en fila en el campeonato.
Es que Lanús, con Lautaro Acosta en cancha, no entendió cómo lastimar. Buscó, quiso, pero se topó con una defensa abroquelada que no evidenció fisuras. A excepción de la última jugada, teñida de polémica por una infracción a José Luis Gómez que no fue cobrada.
Defensa, entonces, concretó una satisfacción que lo posiciona en la medianía del registro, a tiro de la posibilidad de acceder a las copas internacionales.
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