La mano temblorosa y cansada de Javier Cantero debe cortar un cable: el negro o el azul. En las películas, una de las alternativas anula la detonación. Pero en este caso, el de un Independiente en peligro inminente, todo indica que no importa qué cable se corte: no hay manera de evitar el desastre.
La última noticia del miércoles tenía que ver con una oferta llegada desde la Agrupación Independiente, el nucleamiento político al que se alineó la gente de Hugo Moyano que, en conjunto con otros empresarios, se comprometían a hacer un aporte económico para pagar los sueldos del plantel hasta el mes de junio, a cambio del adelantamiento de las elecciones para esa fecha y de tener activa participación en el área del fútbol del club por los siguientes seis meses. Es más, en un comunicado emitido por este sector, se hablaba de "un aporte no devolutivo", en una propuesta que el propio Cantero elevaría a consideración de la comisión directiva.
Y así ocurrió ayer, después de un día muy agitado. En diálogo con DIARIO POPULAR, Cantero enfatizó: "Lo único que me interesa es Independiente" y explicó que "lo ideal sería documentar todo para que el dinero se vaya devolviendo con la venta de las plateas; luego, en julio o agosto, habría elecciones. Y esta gente tendría un control directo sobre el pago de los sueldos y premios al plantel".
Cantero se había reunido también con Julio Grondona para conocer su parecer. Según se supo, el presidente de la AFA le habría dado el visto bueno para recibir esta ayuda económica "y tratar de encauzar la cosa". Pero, al mismo tiempo, le habría recomendado dar un paso al costado: "Andate ahora -le habría dicho- que el equipo está tercero".
Luego Cantero fue a la reunión de la CD que se suspendió por falta de quórum. Varios de los dirigentes que hasta ayer estaban su lado, posiblemente ofuscados "por haber transa do con los principales enemigos de la gestión", anunciaron su renuncia: Rubén Vázquez (vice), Luis Felice (tesorero), Pedro Larralde (secretario), Darío Eichenblat (prensa), Laura Casal (protesorera), Patricia Villaverde (vocal) y Mariano Rodríguez (revisor de cuentas) no se presentaron a la reunión que, finalmente, se pospuso para hoy.
Nadie más atendió el teléfono pero muchos pronostican que será rechazada la propuesta a la espera de otro aporte (¿del Credicoop gestionado por Vázquez?). Si se confirman las renuncias en masa el club quedaría acéfalo y deberá ser intervenido hasta las nuevas elecciones.