Tras un primer tiempo en el que fue dueño de la pelota, aunque sin la profundidad suficiente para complicar al rival, Independiente generó las mejores ocasiones en el segundo tiempo. Lo hizo especialmente a partir de la expulsión de Patricio Matricardi, defensor de Argentinos. Sin embargo, el arquero visitante sacó todo lo que le tiraron. Las más difíciles fueron sendos intentos de Federico Mancuello y el ingresado Gabriel Graciani desde afuera del área.
Mancuello fue una vez más la bandera de Independiente. De sus pies brotaron los mejores momentos del equipo de Almirón. Además, el ingreso de Martín Benítez les imprimió mayor intensidad a los ataques del local. Matías Pisano fue otra vez intermitente y Gustavo Toledo y Nicolás Tagliafico, los laterales por los que el club pagó una fortuna, nunca se soltaron pese a que el rival no atacó y nuevamente redondearon una actuación deslucida.