Marcelo Gallardo aseveró hace unos días que el sistema del peso del gol de visitante a River lo favorece porque si anota uno en la Bombonera, obliga a los del Vasco Arruabarrena a meter tres. La combinación es favorable, porque hizo 36 tantos en 23 juegos de visitante en la era Gallardo –sólo cuatro veces no anotó 2 por Copas y 2 por torneo local- y porque 3 goles en contra nunca los recibió por Copa y apenas Arsenal le hizo esa cantidad de tantos en el peor juego de la era Gallardo, que aún no completó un año de trabajo.
En la Copa Sudamericana jugó 5 partidos afuera y sólo ante Boca no anotó goles, en un contexto donde la serie se definía en el Monumental. Le hizo goles a Godoy Cruz (1), Libertad (3), Estudiantes (2) y Nacional Medellín (1). Mientras que en la fase de la Libertadores, que fue mala en resultados, sólo se quedó en 0 en la altura de Oruro pero le anotó 2 a Tigres y 1 a Aurich.
Fueron 9 partidos y 11 goles. La marca es letal y se agrega que jamás recibió 3 goles en contra. Claro que el dato negativo es que las dos veces que jugó en La Boca (1 por torneo local perdió 0-2 y otra por Sudamericana 0-0) no pudo batir el arco rival.
Lo cierto es que en la previa a un partido histórico en la Bombonera, el equipo de Gallardo tiene de su lado la posibilidad de gritar una vez para hacer que Boca tenga que hacer 3 goles algo que desde que asumió el DT sólo sucedió una vez. Las estadísticas en estos casos marcan una tendencia que el jueves se sabrá se confirman.
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