Una red de cajeros tiene un contrato con AFA para el expendio de tickets para los partidos de la selección nacional, aunque en los hechos Ticketek se encarga del negocio y para el último partido del equipo nacional por eliminatorias se consiguieron solo en reventa.
No todos los contratos heredados en la Asociación del Fútbol Argentino llevan la firma del extinto Julio Humberto Grondona. Algunos son el resultado de dirigentes que “en la transición” comandaron el barco de Viamonte 1366.
La venta de entradas para los partidos de la selección nacional tienen un contrato firmado con una empresa, que sin embargo no hace usufructo. En su lugar opera otra que convive con la reventa.
Cuando Luis Segura comandaba la AFA y los presidente de San Lorenzo y Boca -Matías Lammens y Daniel Angelici, respectivamente-, consiguieron dinero fresco por un servicio que brindaría la Red Link por la venta de entradas para la selección, era de manera nominal sin posibilidad de reventa. Sin embargo, en los hechos la empresa Ticketeck es la que se ocupa del expendio.
“El contrato no lo ví: nosotros le mandamos el detalle de ubicaciones habilitadas por CONMEBOL y sus respectivos valores. Ellos nos rinden exactamente cada entrada vendida, que siempre son todas”, grafica el dueño de la firma más importante en AFA, después de la del presidente, Claudio Tapia.
Por el momento, la Red Link no realiza declaraciones al respecto ni tiene pensado ejecutar judicialmente lo firmado.
Fuentes consultadas indican que el vice primero de la AFA, Daniel Angelici, es garantía para que no llegue un nuevo juicio millonario.
El contrato con Ticketek, al parecer, nadie lo tiene visto en AFA y la certeza de que siempre está el dinero por adelantado, no vuelve urgente su búsqueda.
“Hay una situación irregular. El lógico que alguien se beneficia con la reventa. AFA no, porque lo único que hace es desentenderse de la logística y cobrar por cada entrada. La empresa que las vende, supuestamente tampoco, porque por cada ticket le cobra al espectador su costo”, le impregnan misterio en uno de los pisos de la AFA.
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