Y no solo eso: escuchar a algunos comunicadores dudar de la honestidad intelectual de Bielsa, sin ponerse colorados, es casi pornográfico. Seguramente Marcelo tiene sus zonas oscuras, como todos, pero si algo tiene claro es su forma de pensar y cuál es el camino a recorrer en este mundo.
El fútbol debe celebrar el regreso del
mejor entrenador del mundo. Va por una nueva revolución que seguramente no solo será dentro de la cancha. Y en todo caso
aquellos que celebran por el "traspié" intelectual del Loco,
pueden empezar a sentirlo un poco más cerca. Incluso hasta llegar a identificarse con él. No es poca cosa...
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