Además, garantizó su continuidad en el plantel dirigido por
Omar De Felippe, al explicar que "jamás pensaría en dejar Independiente por un grupo de 30 violentos", a los que acusó de pretender "destruir" al club.
"Mi reacción fue desmedida porque no la pensé, pero esos no son verdaderos hinchas de Independiente, hacen todo por política y sólo quieren hundir a la institución", aseguró el goleador.
Parra aclaró que perdió los estribos cuando recibió en mensaje de texto de un amigo al que estaban agrediendo junto a un grupo de allegados en el palco del estadio, una vez terminado el partido que significó la tercera derrota consecutiva en el torneo de la Primera B Nacional.
"Les decían: '¿familiares de quién son? Putos'. Le pegaron salvajemente a un chico de 18 años, le dieron tres piñas en los riñones y una patada en la cabeza", denunció acerca de los sucedido en el sector exclusivo del "Libertadores de América".
Frente a ello, el ex futbolista de Chacarita consideró: "Me puedo bancar que me puteen, que me digan ladrón, mercenario, muerto y todas las cosas sabidas desde que juego al fútbol hace 15 años, pero todo tiene un límite".
"Cuando el tema excede lo normal y se ejerce violencia contra gente que no tiene nada que ver, ya no se puede pasar por alto", justificó sobre los disturbios.
Parra, que anoche no fue convocado para el partido por una lesión, comentó que su irrupción en en hall se produjo para dirigirse al sector de palcos, donde se produjeron incidentes con sus allegados, y entonces generó el desbande de los manifestantes en el lugar.
"No le pegué a nadie ni me pegaron a mí", aclaró en relación al forcejeo en el que se vio involucrado en el hall.
"Era un grupo de 30 violentos los que estaban ahí, ya los conocemos bien, no son verdaderos hinchas de Independiente, hacen todo por política y quieren hundir al club", los caracterizó.
"Son lo peor que tiene Independiente -continuó-, quieren destruirlo desde todas las posiciones para sacar un beneficio personal".
Parra reconoció que se siente "arrepentido" por el episodio de anoche en el que hubo "violencia de por medio" pero expuso que no pudo "soportar" la noticia de las agresiones a sus allegados en otro sector del estadio.
Pese al incidente, el futbolista garantizó su continuidad en el club: "Si en la cancha había 30.000 personas, fue sólo un grupo de 30 violentos los que estaban ahí. Por eso,
jamás pensaría en abandonar el plantel".
En relación al presente deportivo, el delantero entendió "el malestar de la gente" pero recalcó como "una realidad" que la situación, al menos en cuanto a lo posicional, "es mejor que la de la primera rueda".
"Obviamente que el presente no le gusta a nadie, pero la realidad marca que en la ronda inicial estuvimos peor. Hoy somos terceros y estamos en zona de ascenso, que fue siempre el objetivo", comparó.