Ramón Díaz le devolvió el guiño a Daniel Passarella y todo indica que su continuidad en River es un hecho pese a la protesta –aunque por lo bajo, tratándose de un entrenador tan querido- de algunos dirigentes de la oposición, que leyeron la oferta del presidente como un gesto electoralista.
Es que, días atrás, el Kaiser aprovechó una conferencia de prensa para anunciarle "una primicia" al entrenador riojano: que le ofrecería extenderle el vínculo. La polémica estalló porque el mandato del gran capitán vence en diciembre, cuando acuda a las urnas para conocer el veredicto de los socios.
"Pienso que debe tener la misma convicción que cuando me fue a buscar. Pienso que cree en mi capacidad, en lo que hemos hecho y lo que planificamos para el futuro. Me puso muy contento las declaraciones y seguro nos vamos a poner de acuerdo muy rápidamente. Que la gente sepa que todo es para el bien de River", zanjó Ramón cuando le preguntaron por el tema.
"Estoy más ansioso que todos porque son jugadores de jerarquía y me gustaría saber por qué no pueden jugar", se quejó el entrenador, quien a su vez se refirió a la partida de Carlos Luna: "Hizo toda la pretemporada con nosotros pero fue decisión de él irse, sabiendo que tenía posibilidades de jugar. Me pone bien que en Central encuentre la tranquilidad que quiere y demuestre lo gran jugador que es".
Y arremetió de nuevo contra el árbitro Diego Ceballos por el polémico penal cobrado ante Gimnasia, en La Plata. Al ser consultado sobre si había declarado en caliente, lejos estuvo de retroceder: "No, es la información que tengo; tenemos seguimiento de todos los árbitros que nos dirigen. Si toman esas decisiones, va a haber muchos penales".
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