Es el amuleto de la suerte para Boca, que con el 10 en cancha nunca perdió ante su archirrival en la Bombonera. El del domingo sería su último Superclásico, de acuerdo a lo que piensa la dirigencia del club, y prometió ganarlo
En esta pobre actualidad futbolística de Boca, hay pocas cosas con la que sustentar algún favoritismo de cara al Superclásico. Sin embargo, su histórica paternidad sobre el rival de siempre, su fortaleza cada vez que lo recibe y la presencia de un referente como Juan Román Riquelme, alimentan la ilusión de sus hinchas, esperanzados con otro domingo de alegría en la Bombonera. Y precisamente en quien luce la camiseta número diez, está uno de los principales argumentos, no por lo que le esté ofreciendo futbolísticamente sino por su ascendencia y lo que genera alrededor de un choque que maneja con elogiable sabiduría.

Prueba de ello es que contando superclásicos oficiales, ya sea por torneos locales como por Libertadores, Riquelme disputó un total de 19, ganando 9, empatando y 7 perdiendo sólo 3. Con el agregado de que las escasas caídas fueron todas en el Monumental, por lo que se mantiene invicto "en el jardín de su casa", como alguna vez bautizó a la Bombonera, donde jugó 8 veces, con 6 triunfos y 2 empates.

Repasar la historia de Román y el clásico es como reiterarse en repetidas alegrías boquenses, pero vale ubicarse, más que nada, en esa imbatibilidad de local, para entender lo que puede significar su presencia en el choque de este domingo, donde podría jugar el último superclásico de su carrera, ya que la dirigencia no está convencida de renovarle después de junio.

Tras jugar sus tres primeros choques en el Monumental, el Diez tuvo su estreno en la Bombonera en el Clausura'99, con triunfo 2 a 1, con participación en el primer gol, tras un tiro libre que ejecutó desde la izquierda y terminó en una atropellada de Bermúdez a la red.

Otro tiro libre suyo, derivó en el gol de Guillermo Barros Schelotto, en el 1 a 1 del Clausura 2000. Año de gran rendimiento de Román, sobre todo en los choques de Cuartos ante River en la Copa, marcando un golazo de tiro libre en la derrota 2 a 1 en el Monumental, y marcando de penal en el 3 a 0 de local, el día del famoso caño al colombiano Yepes.

En el Clausura 2001, casi con carbónico, Boca volvió a ganar de local 3 a 0, y el Diez marcó de rebote de un penal que le atajó Costanzo, estrenando el famoso festejo del Topo Gigio.

Tras su paso por el fútbol español, Riquelme jugó su primer clásico en la Bombonera, con un gran rendimiento, pero igualando 1 a 1.

Al año siguiente, en el Clausura 2008, Boca vuelve a ganar 1 a 0 de local, con un cabezazo de Battaglia, tras un corner de Riquelme manejado con maestría, llamando a Palacio para que se ubique cerca suyo y distrayendo dos marcas rivales.

De allí, al Clausura 2010, para la victoria 2-0, con doblete del chileno Gary Medel, con el agregado que en el primer tanto, un tiro libre rasante suyo fue la razón para el toque a la red.

Y el último, un clásico especial, el del Clausura 2011, con triunfo 2 a 0, justo en el torneo que marcó el descenso de River a la B Nacional.

Contacto

Registro ISSN - Propiedad Intelectual: Nº: RL-2025-11499155-APN-DNDA#MJ - Domicilio Legal: Intendente Beguiristain 146 - Sarandí (1872) - Buenos Aires - Argentina Teléfono/Fax: (+5411) 4204-3161/9513 - [email protected]

Edición Nro. 15739

 

Dirección

Propietario: Man Press S.A. - Director: Francisco Nicolás Fascetto © 2017 Copyright Diario Popular - Todos los derechos reservados