A River le salió caro viajar a Bolivia. Se notó: ante Quilmes, los cinco jugadores que jugaron en los 3700 metros de altura de Oruro, no estuvieron finos. Les faltó precisión, movilidad. La identidad que Marcelo Gallardo le impuso a su equipo, esta tarde, no se vio. El mix de ellos con los otros futbolistas que se quedaron en Buenos Aires preparándose para este partido, no funcionó.
Julio César Falcioni hizo su negocio. Paró bien a su equipo. Rígidos atrás, sólidos en las marcas, impusieron velocidad en las salidas de contra, siempre con Diego Buonanotte o Rodrígo Gómez, ambos de buen partido.
Así y todo, con las dificultades que traía, River logró empezar ganando: una jugada colectiva bárbara, centro de Camilo Mayada —estaba apenas adelantado— y Teófilo Gutiérrez, de cabeza, alcanzó su tercer gol en el campeonato, para poner el 1-0.
Rápidamente, la habilidad de Buonanotte desparramó a cuatro futbolistas y, con un zurdazo en la puerta del área, puso el empate parcial. Ponzio respondió al instante, con un remate de afuera del área. Pero un gran pase filtrado para "Chirola" Romero funcionó para desarmar a la defensa "Millonaria" y poner el 2-2 final.
Como negativo, Gallardo perdió a Gonzalo Martínez. El ex Huracán salió con una molestia en su rodilla que, en un principio, sería solamente un esguince. En la próxima fecha, visitará Córdoba, para enfrentar a Belgrano.
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