
El mercado de pases estaba cerrado para River, pero nuevamente una alarma comenzó a sonar. Milan no quiere esperar seis meses por Leonel Vangioni y busca ficharlo ya mismo. De realizarse la oferta, River entra nuevamente en una encrucijada: ¿se queda sin uno de los baluartes de su defensa a cambio de dinero o lo pierde sin recibir un peso en seis meses?
En el último año y medio, el conjunto de Núñez obtuvo cuatro títulos internacionales y disputó la final del Mundial de Clubes. Aún con estos logros, la dirigencia que conduce Rodolfo D'Onofrio no ha sabido traducir la potencialidad del plantel en ventas. Y cuando lo hizo, las llevó adelante en momentos desatinados por el ritmo de competencia que se vivía.
Cinco jugadores "reconocidos" se fueron del club sin dejar dinero. Leandro Chichizola emigró al Spezia de la B italiana, Leandro González Pirez recaló en Tigre, Ariel Rojas se fue al Cruz Azul de México y Carlos Sánchez al Monterrey. A su vez, Lucas Boyé viajó a Newell's -a préstamo sin cargo y sin opción- y cuando retorne será jugador libre.
Además, al finalizar la Copa Libertadores, Fernando Cavenaghi rescindió su contrato y se trasladó a Chipre para jugar en el Apoel Nicosia. Sin contar los juveniles, el plantel que conduce Marcelo Gallardo se desangró, desde la confección de su mediocampo hasta las variantes en la delantera. Y ninguna de esas partidas dejó un rédito económico al club.
Asimismo, la polémica en torno a la política de ventas del club también se manifiesta en los momentos en los cuales el plantel se desmanteló. Teo Gutiérrez, Germán Pezzella y Ariel Rojas, por distintos motivos, abandonaron el club en medio de la Copa Libertadores. Esa situación se convirtió en un problema para el director técnico, quien tuvo que rearmar parte de la estructura del equipo en medio del torneo continental.
A principios de este año, el fantasma de las partidas sin ingresos económicos volvió a sobrevolar Núñez. La dirigencia se apuró y convenció a Marcelo Barovero de seguir seis meses más, aunque se irá en junio con el pase en su poder. Con Vangioni, la dirigencia de Rodolfo D'Onofrio generó un extraño trato, pero que no terminó de cerrar la renovación del lateral izquierdo. Así, la alarma de un nuevo pase sin réditos económicos para el club, sigue latente.