Se cumplen dos meses desde que la peor pesadilla de Silvia Pérez Vilor se hizo realidad: la Policía encontró muerta a su hija Anahí Benítez, luego de cinco días sin que nadie supiera nada de ella.
A Anahí se la había tragado la tierra. Y fue literal: en la reserva de Santa Catalina, por donde tantas veces había caminado, su cadáver apareció semienterrado. Luego, se sabría que había sido violada y asfixiada.
Anahí tenía 16 años, estudiaba en la Escuela Normal Superior “Antonio Mentruyt” de Banfield y pintaba. Muy bien pintaba.
Pero quien mejor puede describirla es su mamá, Silvia Pérez Vilor. Este miércoles escribió unas palabras en su Facebook, a propósito de los 2 meses del hallazgo del cuerpo de su hija.
comentar