Afecta al 80% de las mujeres y a la mitad de los hombres. La degeneración del cartílago de las articulaciones de las manos suele producir dolor intenso, dificultad para mover los dedos y deformidad.
La artrosis de manos es una de las enfermedades más habituales que suelen presentarse después de los 65 años, afectando al 80% de las mujeres y a la mitad de los hombres comprendidos en esa franja etaria, alertó un informe de la Asociación Argentina de Cirugía de la Mano (AACM). El estudio destacó que el avance de la edad y los efectos de la menopausia, son los principales factores de riesgo que provocan que la gran mayoría de los casos de artrosis de mano se registren en la población femenina. La artrosis es un proceso de desgaste y envejecimiento que sufren las articulaciones y comienza en el cartílago articular. En condiciones normales, el cartílago, que es un tejido vital para el deslizamiento, tiene la capacidad de reemplazar sus células a medida que estas se van desgastando. Pero el especialista Alfredo Olazábal, presidente de la AACM, explicó que “en las personas mayores la velocidad de recambio celular no es suficiente para mantener el espesor articular, por lo que el cartílago se va adelgazando y puede comenzar a haber contacto entre los huesos desprovistos de él, lo que produce inflamación articular, dolores y limita el rango de movimiento”. Olazábal insistió que “hay dos factores, la edad y la menopausia, que vuelven a las mujeres particularmente vulnerables ante la artrosis, pero la enfermedad tiene una incidencia alta en los hombres”. Un estudio liderado por la especialista María Loreto Massardo Vega, de la Pontificia Universidad Católica de Chile, sostuvo que “entre los 55 y los 65 años, la artrosis de mano afecta al 60% de las mujeres y el 45% de los hombres”. La degeneración del cartílago de las articulaciones de las manos suele producir dolor intenso, dificultad para mover los dedos y deformidad. Además de por el paso de los años, la degeneración articular puede originarse por una actividad prolongada y repetitiva de las articulaciones (como en los trabajos manuales), por el desgaste o también por razones hereditarias, en cuyos casos se repite la patología y hasta la zona afectada de generación en generación. También cualquier articulación que haya sufrido una fractura o una inflamación durante un tiempo prolongado, puede desarrollar una artrosis post traumática. Efectos colaterales Olazábal agregó que “la destrucción del cartílago de las articulares trae aparejada otros efectos colaterales, como la lesión del propio hueso, lo que puede desencadenar nuevas tensiones en los ligamentos, tendones y músculos”. Los primeros indicadores para detectar la artrosis de manos son los dolores intensos que aparecen al mover los dedos y la dificultad de moverlos por la rigidez de las articulaciones.

Contacto

Registro ISSN - Propiedad Intelectual: Nº: RL-2025-11499155-APN-DNDA#MJ - Domicilio Legal: Intendente Beguiristain 146 - Sarandí (1872) - Buenos Aires - Argentina Teléfono/Fax: (+5411) 4204-3161/9513 - [email protected]

Edición Nro. 15739

 

Dirección

Propietario: Man Press S.A. - Director: Francisco Nicolás Fascetto © 2017 Copyright Diario Popular - Todos los derechos reservados