El cuerpo de la víctima ingresó por el parabrisas, pero el conductor -identificado como Pablo García, hijo del locutor y periodista Eduardo Aliverti- continuó su marcha hasta un peaje de la Panamericana, en Pilar
Pablo Daniel García -hijo del periodista y locutor Eduardo Aliverti-, embistió desde atrás a un ciclista que circulaba
por la autopista Panamericana y el cuerpo de la víctima ingresó por el
parabrisas mientras que el automovilista continuó su marcha; al menos, hasta el peaje de Tortuguitas, en donde finalmente lo
detuvieron, luego de 17 kilómetros.
El conductor
recuperó su libertad ya que la Justicia caratuló la causa como
"homicidio culposo", delito que es excarcelable, según informó El Diario de Pilar.
En principio trascendió
que se consideró que fue el ciclista quien primero violó las leyes ya
que se desplazaba por la autopista, cuando está prohibida la tracción a
sangre.
No obstante, en los próximos días se podrá saber a
ciencia cierta si el conductor manejaba en estado de ebriedad o si había
consumido alguna otra sustancia. En cuanto al ciclista, se trataba de
un vigilador privado que iba a trabajar a un country de la zona y que
vivía en un barrio de Pilar.
Voceros policiales aseguraron que el
trágico hecho aconteció pasadas las 6.30 de la mañana del domingo.
Un
hombre, identificado por la policía como Reinaldo Ricardo Rodas, de 53
años de edad, se desplazaba por el carril lento de la autopista
Panamericana, a la altura del kilómetro 52 con dirección a Capital
Federal.
Lo hacía en su bicicleta playera de color gris. Por
causas que se deberán establecer, fue embestido desde atrás por un
automóvil Peugeot 504 de color celeste claro conducido
por Pablo Daniel García, de 28 años y domiciliado en la calle Gascón de
Capital Federal.
El violento impacto hizo que el cuerpo del
ciclista saliera despedido y de inmediato atravesara el parabrisas del
auto que lo embistió, por el lado del acompañante. Su cuerpo quedó
tendido boca arriba con las piernas hacia fuera, sobre el capó.
De
una manera increíble, el conductor del Peugeot continuó su
marcha sin detenerse en ningún momento por más de 17 kilómetros, hasta
que llegó a las cabinas del peaje de la localidad de Tortuguitas.
Justamente
allí, al encontrar las barreras bajas, García debió detener su vehículo
para abonar el ticket. Pero apenas paró, la empleada de la
concesionaria le dijo espantada: "Señor, señor, usted lleva un muerto
ahí, ¿No lo ve?".
Sin embargo, este diálogo fue desmentido -en off- por la persona
que atendió al conductor en la casilla del peaje, y agregó que el cuerpo
de la víctima no viajaba en el capot sino en el interior del vehículo.
Sí se sabe que minutos después arribaron al
lugar policías de la Comisaría 3ª de Malvinas Argentinas (Pablo Nogués),
quienes se hicieron cargo de la situación, juntamente con Gendarmería
Nacional, Policía Vial y de la misma autopista.
El conductor del
Peugeot fue detenido de inmediato y llevado a una dependencia policial. Luego, recuperó su libertad tras pasar un día y medio
detenido en un calabozo de la Comisaría 7ª de Luis Lagomarsino. En
tanto, los médicos corroboraban y confirmaban que el ciclista ya se
encontraba sin vida.
Las averiguaciones posteriores y que ya se
encuentran en la causa confirmaron efectivamente que el automovilista
atropelló al ciclista en plena autopista, ya que en ese lugar se halló
la bicicleta totalmente deformada y restos de vidrios del parabrisas del
Peugeot.
La policía pilarense confirmaba minutos después que el
trabajador atropellado se domiciliaba en la calle Pirovano al 1100 del
barrio pilarense de San Alejo y que se desplazaba con su bicicleta por
la autopista para desempeñar sus tareas como vigilador en la empresa
Watchman, que presta servicio en el country Mapuche, ubicado sobre
Panamericana, kilómetro 45,500.
La causa recayó en la Unidad
Funcional de Instrucción Nº 3 de Pilar a cargo de Inés Domínguez. Fue
caratulada como "homicidio culposo".
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