Fausto Spotorno, director del Centro de Estudios Económicos de la consultora Orlando J. Ferreres, consideró que "si el tipo de cambio se mantiene estable y la actividad económica tolera altas tasas de interés, la inflación podría llegar a cerrar en torno a 25%".
"Pero si la actividad cae, el tipo de cambio sube más rápido y el Banco Central se ve obligado a bajar las tasas, la inflación terminaría por encima de 30%", añadió.
Además agregó que la suba de tarifas tendrá un impacto en los precios de entre un 5 y un 7%, "dependiendo del gas, los cuadros tarifarios de la electricidad y un eventual aumento en transportes". Spotorno evaluó que la desaceleración de la inflación tendrá su fuerte en el tercer trimestre, opinión que compartió Luz García Balcarce, de Ecolatina, que prevé un impacto directo de 4 puntos de las tarifas de luz en la inflación.
El economista Agustín D'Attellis elevó sus proyecciones hasta una inflación prevista en torno a un 40% anual: "El primer trimestre será el más alto por la inercia inflacionaria de fines de 2015, consecuencia de la eliminación de retenciones a las exportaciones y la devaluación del peso", dijo.
"Por otro lado, la suba de tarifas implicará un salto de 9 puntos en el cálculo del IPC anual", dijo. Mientras que Maximiliano Castillo, de ACM, estimó un impacto de 8 puntos por el esquema tarifario y Camilo Tiscornia, director de la consultora C&T, contemplando la tarifa social, analizó que en promedio la suba de luz implica un 350% de aumento, que le agregará 1,1 puntos a la inflación de febrero, del 3%.
Por su parte, otro economista, Martín Tetaz precisó que además del arrastre de devaluación y corrección tarifaria impactará la política monetaria expansiva del gobierno anterior.
Ante una futura discusión por inflación y paritarias, una canasta total medida por ATE y ex técnicos del Indec demuestra que una familia tipo necesita al menos 15.677 pesos mensuales para no caer en la pobreza, cifra medida a diciembre de 2015 representa una suba del 28,2% frente a la medición anterior.
"En el corto plazo, hay factores que juegan en contra de la reducción en la inflación como la depreciación del peso, los ajustes en tarifas que se esperan para los próximos meses y los reclamos salariales de los sindicatos", añadieron desde el CEMA.
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