"Nisman decidía el monto que cobraban, hacía la propuesta de las personas y tenía presupuesto propio", afirmó, al tiempo que destacó que "las contrataciones se hacían por los montos que él decía y las personas que él decía".
No obstante, admitió que "no es normal que haya contratos por 41.000 pesos" y añadió que "hay muy pocos (contratos) de locación de servicio".
"El nuevo fiscal (Alberto Gentili) solicitó que se le dé de baja a Lagomarsino, porque le consta que no trabajó. No vamos a hacer una institucionalización del ñoqui", remarcó. Según Villanueva, "Lagomarsino era un informático que trabajaba exclusivamente para Nisman, no sé haciendo qué cosa; además la unidad AMIA tiene otros informáticos".
"En breve esperamos poder anunciar la nueva composición de fiscales de la unidad AMIA y, en ese momento, la Procuradora se expresará sobre la marcha", anticipó ayer.
Lagomarsino, un analista informático colaborador de la fiscalía, fue el hombre que le llevó a Nisman hasta su departamento una pistola calibre 22 que el fiscal le había pedido presuntamente para defenderse, según el portal del Ministerio de Justicia
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