Sin perder tiempo, en comercios importantes no aguardan al horario de cierre, sino que se dedican a remarcar precios en pleno horario de atención, ante la mirada del público. Retracción en la entrega de productos.
Pese a advertencias del gobierno, grandes supermercados y tiendas de venta de artículos para la construcción se dedicaron en los últimos días a remarcar precios ante la mirada sorprendida de consumidores, cerrando incluso pasillos para llevar adelante esa ardua tarea en horario de atención al público.
Ante la urgencia por remarcar, las "grandes superficies" no parecen dispuestas siquiera a aguardar el horario de cierre, tras recibir listas con remarcaciones generalizadas.
Así se constató en al menos un hipermercado del barrio porteño de Caballito, otro de Almagro y en un local de ventas de materiales para la construcción ubicado en la localidad bonaerense de Canning, aunque entidades de defensa del consumidor sostienen que esta modalidad ya es moneda corriente.
En los establecimientos comerciales se pudo observar cómo personal de la empresa cerraba temporalmente algunos pasillos para remarcar los precios, después de que el gobierno cuestionara en duros términos a quienes subían sus productos tras la devaluación.
Pese a las advertencias de sanciones, también al menos dos grandes compañías productoras de alimentos, Arcor y Fargo, aumentaron sus precios, sobre todo en el interior del país, según dijeron comerciantes chinos y autoridades del sector.
Las mismas fuentes confirmaron las quejas de los usuarios sobre la escasez en las góndolas de artículos incluidos en el programa oficial "Precios Cuidados". "Estamos observando una retracción en la entrega de los productos del acuerdo de precios", manifestó el director ejecutivo de la Federación de Supermercados y Asociaciones Chinas, Miguel Calvete.
Esa "retracción" de la que habla Calvete se produce a pesar de que los supermercados chinos suscribieron un acotado convenio de precios, que solamente incluye unos 65 productos en unos 300 establecimientos distribuidos en el área metropolitana de Buenos Aires.
El dueño de un mercado de proximidad ubicado en San Justo, de origen asiático, dejó entrever que la remarcación de precios se ha convertido en una gimnasia de todos los días para los comerciantes debido a la inflación. "Nosotros lo que hacemos es, cuando llega el proveedor con los nuevos precios (más elevados), antes de llevar esos productos a las góndola, aumentamos el precio de los que ya tenemos exhibidos para la venta", confió.
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