
“Eran las 2 de la mañana y los chicos estaban encerrados en dos o tres autos, amontonados, porque la Policía los quería llevar detenidos. Ya se habían llevado a dos y había cinco móviles policiales. Los policías habían tirado disparos al aire. Los chicos estaban muy asustados”. El que habla es el decano de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Jujuy, Mario Bonillo. La escena que describe no sucedió en 1966, pero acaso guarde similitudes con La noche de los bastones largos.
Dos o tres veces al año, el Centro de Estudiantes de Agrarias de la UNJu realiza un asado en el predio universitario, a manera de “bautismo” de ingresantes. Esa noche, los invitan a los estudiantes más nuevos a comer un asado. Todo, con el permiso de las autoridades universitarias.
Este miércoles se organizó el primer “bautismo” del año. Ya entrada la medianoche, los estudiantes estaban en medio del festejo cuando cinco móviles policiales irrumpieron en el lugar, sin autorización ni orden judicial.
A los golpes y tirando tiros al aire, los policías se llevaron detenido al presidente del Centro de Estudiantes, Joaquín Quispe, y al estudiante Ignacio García. El resto de los jóvenes se encerró en algunos autos del estacionamiento para evitar la detención. Desde uno de esos autos, una estudiante (ex consejera) se comunicó con el decano de la Facultad.
“Totalmente asustada, me cuenta que estaban encerrados en un auto, porque la Policía se los quería llevar”, contó Bonillo en diálogo con radio El Mundo. La alumna le detalló la situación como pudo y el decano se levantó de la cama –eran las 2 de la mañana- y, sin cortar la comunicación, para tratar de calmar a los chicos, se fue hasta el predio. “Cuando llegué, (los policías) recién se habían ido, se ve que desistieron porque no pudieron abrir los autos”, dice Bonillo.
El decano fue entonces hasta la comisaría primera a ver a los detenidos. Allí habló con la oficial a cargo y le pidió la orden judicial para el procedimiento. No había orden judicial ni siquiera para ingresar al predio.
“Me dijo que había una falta contravencional: estado de ebriedad. No me quiere dar el nombre del jefe”, detalló Bonillo, quien estuvo en la dependencia hasta las 4 de la mañana. A las 8.30, llegó el abogado de la Universidad y la Policía liberó a uno de los detenidos, pero cuando preguntan por el otro, nadie les respondía. Se comunican con el ministro de Seguridad del gobierno provincial de Jujuy, quien desconoce la situación y niega que haya un detenido. “El abogado dice que van a presentar un hábeas corpus, entonces, a los cinco minutos, llega un móvil policial, ingresan dos policías y liberaron al chico”, cuenta el decano.
“Ambos están golpeados, con magulladuras, y no pueden mover bien los brazos”, detalló.
“Estamos muy preocupados. Es grave. No sólo desconocieron la ley de educación superior, sino que detuvieron a un presidente del centro, a un consejero”, dijo Bonillo.
El decano contó, además, que desde que cambió la conducción de la Policía provincial, es la tercera vez que se registra una situación similar, donde los efectivos entran ilegalmente al predio.
Desde el Centro de Estudiantes, denunciaron que “esto se da en el marco de un régimen represivo que instauró el Gobierno provincial de (el gobernador, Gerardo) Morales, que se apoya en el código contravencional que en su tiempo fue votado por el mismo PJ en el poder, y donde Mauricio Macri a nivel nacional, reprimió a los manifestantes que cortaron la panamericana en Buenos Aires durante el paro nacional del 6A o a los docentes que quisieron instalar la carpa blanca en la plaza de los congresos el pasado domingo”.
Por su parte, el decano recordó que “la universidad es un lugar de debate. Y con miedo y amedrentamiento es difícil tener libertad y debate”.