La inflación impacta en todo, incluso en la fabricación de dinero. Y este 2018 generó una verdadera paradoja: la moneda de $1 cuesta más producirla que lo que vale.
Ante este panorama, el Gobierno decidió lanzar al mercado una nueva moneda de un peso, con un nuevo diseño y tamaño para abaratar su costo de fabricación, y la misma ya se dio a conocer.
Este nuevo diseño, con un cospel más chico, es más liviana y demanda menos material ya que no contiene el doble mineral dorado y plateado que presenta la que actualmente y desde hace ya muchos años se encuentra en circulación. Y, claro, cuesta menos.
Así, la moneda cuya producción cuesta ahora un valor de $1,38 será reemplazada por esta nueva, cuya fabricación costará poco más de 60 centavos.
No obstante, cabe destacar que, cuando la misma se ponga en circulación, convivirá con la que todos conocemos, ya que la misma no será sacada del mercado.
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