El papá de Tobías, el niño de 5 años picado por un alacrán cuando dormía en su casa en el barrio porteño de Palermo, dijo que "aunque le siguen administrando drogas", su hijo "está mucho mejor" y su evolución "es un milagro", y este martes podría tener el alta médica, tras haber pasado seis días internado en terapia intensiva en el Sanatorio Güemes.
Tras la picadura, el pasado sábado 7, Tobías sufrió cuatro paros cardiorrespiratorios en el sanatorio por el veneno del arácnido, lo que obligó a los profesionales a realizarle una resucitación cardiopulmonar.
El hombre indicó que no es la primera vez que vio alacranes en su casa, en la que también vive su sobrino de 11 años. "Ya fuimos picados mi mujer y yo. Estamos esperando que vengan a fumigar", concluyó.
Posee un potente veneno neurotóxico con mezcla proteica que resulta peligroso para los humanos, en especial para niños menores de 10 años o ancianos. Según expertos, es entre 10 y 100 veces más potente que el veneno de una serpiente de cascabel.