Luego de ser dado de alta en las últimas horas, el hombre contó su odisea. Todo comenzó como empezó para la mayoría de los damnificados: su esposa le dijo que sentía un fuerte olor a gas y, cuando él abrió la puerta para ver qué pasaba en el palier del edificio, "una onda pesada u de fuerte olor" lo dejó inconsciente.
Despertó cuando todo ya se había venido abajo, entre los escombros. Juntos lograron rescatar a su hijo de 4 años. "Habré estado 20 minutos inconsciente, por eso digo que me ayudó Dios. Mi hijo estaba enterrado en los escombros; levanté la cabeza y estaba la carita de él, llorando. La imagen del nene era... ¡viste los chicos que se entierran en la arena cuando juegan? Así estaba. Mi mujer me dijo 'esperá porque lo vas a fracturar todo'. Finalmente lo seguimos".
Néstor relató sus horas más dramáticas a El Tres. No todos sobrevivieron: en el sanatorio se enteró de la muerte de su suegro, quien vivía en uno de los departamentos del edificio. "Con mi mujer y mi hijo volvimos a vivir. Dios nos ayudó para poder salir de esa locura", insistió.
Para finalizar, dejó un mensaje de esperanza: "Vamos a volver a tener nuestra casa como la tuvimos".
comentar