La nueva modalidad pasa por descansos más cortos, de cinco días o una semana, para acomodar el presupuesto familiar, sin perder el ritual de pasar el verano en la Costa Atlántica
El recorte presupuestario y los nuevos hábitos vacacionales, llevan a que los turistas afronten nuevas estrategias para definir sus días de descanso en el verano. De esa manera, para no perderse la posibilidad de estar un tiempo frente al mar, para recargar las pilas, se modificaron ciertos hábitos que llevaron a dejar en el recuerdo la típica quincena, y ahora los períodos son mucho más cortos, porque los visitantes suelen recurrir al movimiento "golondrina", viajan a veces por un fin de semana, por cinco días o hasta una semana, lo que llevó a que el mercado inmobiliario tuviera que sufrir una transformación para poder satisfacer esa demanda.
Es que ahora, tanto las inmobiliarias, como los propietarios que alquilan por su cuenta, ya saben que alquilarle a una misma familia un mes entero es 'sacarse la lotería', porque lo normal está siendo que las consultas o las propuestas se ubiquen en períodos más cortos, y eso modifica básicamente los hábitos del mercado.
El titular del Colegio de Martilleros de Mar del Plata, Miguel Ángel Donsini, habló con DIARIO POPULAR y describió el momento de transición que debe llevar adelante: "Ahora hay tiempos especiales en los visitantes a la costa atlántica. Los períodos son más cortos, en promedio, de cinco a siete días, aunque todavía está el que puede y viene todo el mes o una quincena, pero cada vez son menos los turistas que mantienen esa postura. Y lo que está en claro es que esta situación, nos va a obligar a todos a modernizarnos y estar más atentos para cumplir con los requerimientos de los turistas".
Los detalles
Hay varios factores que llevaron a este cambio de estrategia de los visitantes de la costa atlántica. En primer lugar, el tema presupuestario. Porque para una familia tipo, de un matrimonio con dos hijos, el gasto promedio por día (entre alojamiento, alimentación y recreación) ronda los mil pesos. Y entonces, el bolsillo también empieza a dar señales, que los turistas no pueden desconocer.
También Donsini agregó otra visión a la cuestión: "Con tantos feriados y fines de semana largos en el año, ahora la gente prefiere irse de vacaciones tres o cuatro veces, en períodos más cortos, antes que estar únicamente veinte días en enero, porque después debe esperar más de once meses para un nuevo descanso. Entonces, hacen cálculos y el presupuesto para un verano, lo divide en distintos viajes".
Asimismo admitió que "con este recambio tan seguido, que ya no se hace cuando arranca el mes, o al día 16, nos lleva a estar más preparados, porque el movimiento es constante, de entrada y de salida. Y capaz que en Mar del Plata había una costumbre distinta, que ya se está modificando".
Además aclaró que esto no ocurre sólo en la Ciudad Feliz: "Es en toda la costa atlántica, es un tema casi nacional. Nuestro departamento abarca desde Miramar hasta Mar Chiquita, y vemos que el panorama es similar en todos lados. Hay gente, se siguen alquilando los inmuebles, pero los períodos son más cortos".
La demanda
En relación al balance preliminar de la temporada en los primeros diez días del año, Donsini dijo que "estamos viendo un panorama muy similar al del año pasado. Casi idéntico, tanto por los indicadores, como por la sensación térmica que hay en la calle. Lo que está claro es que enero arrancó con ventaja para los inmuebles del centro, donde hubo una gran demanda. En cambio, no ocurre lo mismo en otras zonas, más alejadas, donde todavía hay mucha disponibilidad para lo que resta del mes".
En ese sentido, contó que "en la zona del Faro, de Punta Mogotes, por el sur, o en Santa Clara del Mar o Mar de Cobo, por el norte, hay mucho alojamiento disponible. Allí se está aguardando lo que suele ser el envión que trae la segunda quincena, pero aprovecho que vuestro diario es de alcance nacional, para decirles a los que están pensando en venir a la costa, que no tengan miedo, porque hay lugar, para las diversas alternativas y comodidades".
Los precios
La oferta y la demanda también modifican los precios, porque un propietario que a fin del año pasado pedía mil pesos por día por un chalet de dos o tres ambientes, ahora redujo sus ambiciones, para no quedarse con las manos vacías en el resto de la temporada, aunque también hay otra postura, porque Carlos, de Punta Mogotes, le comentó a este diario: "Yo mantengo en alto la cotización de mi casa, porque gano lo mismo alquilándola cuatro fines de semana, que si la pongo más barata y la cede casi todo el mes'.
En el fondo, son estrategias, de un mercado inmobiliario que todos los veranos va ofreciendo nuevos condimentos y debe adaptarse a los hábitos de los turistas.
comentar