El "no" en la consulta será un "paso decisivo para un acuerdo mejor", aseveró Tsipras. "Un no supone una fuerte presión para un acuerdo económicamente viable, que dará solución a la deuda" pública, que el gobierno griego pide reestructurar, insistió.
El mandatario aseguró que quiere a toda costa mantener a su país en el euro, y que "el gobierno griego sigue en la mesa de negociación, y seguirá hasta el final".
Tsipras hizo su alocución después de que su gobierno enviara a sus acreedores una propuesta, en la que acepta con una "serie de modificaciones" las condiciones de éstos para alcanzar un acuerdo y seguir recibiendo financiación.
Pero en la Unión Europea se considera que la victoria del "no" amenaza con sacar a Grecia de la zona euro y provocar una gran crisis en las instituciones europeas, por lo que esperaban otro mensaje.
"Podría haber un avance si el gobierno griego hace claramente campaña por el sí en el referendo, o si cambia la pregunta, o si la anula", escribió en Twitter este miércoles el ministro de Finanzas eslovaco, Peter Kazimir.
Esta postura sorprende aún más luego de que el martes el gobierno griego evocara la posibilidad de una suspensión del referendo, según varias fuentes europeas.
Contenido relacionado: Infografìa para entender la crisis griegaAtenas llegó incluso a enviar, al mismo tiempo que caía en default con el FMI por un impago de 1.500 millones de euros, una nueva propuesta con una serie de modificaciones y también de concesiones, con las que aceptaba las reformas que se le exigían.
A cambio el ejecutivo heleno pedía un préstamo de unos 30.000 millones de euros del fondo permanente de rescate de la Eurozona para cubrir sus necesidades de financiación hasta 2017. Esto constituiría un tercer plan de ayuda, luego del que recibió Grecia en 2010 y en 2012. Este último llegó a su fin el martes a la medianoche.
"Simplemente vamos a esperar el resultado del referendo", dijo el presidente del Eurogrupo, Jeoren Dijsselbloem, explicando que por la situación política y el llamado del gobierno griego a votar no, no había lugar para mayores negociaciones.