Ocurrió en La Coruña, España. El menor, fruto de la curiosidad natural de la edad, incrustó parte de su cuerpo en un lugar indebido y gracias a la intervención de los bomberos pudo ser liberado
Un niño de La Coruña quedó con su cabeza atorada en un orinal y gracias a la intervención de los bomberos pudo ser rescatado sin sufrir heridas.
El pequeño, fruto de su curiosidad, incrustó parte de su cuerpo y quedó atorado. Ante la desesperación de la situación, sus padres solicitaron ayuda y los rescatistas acudieron a su domicilio y tras cortar el plástico del objeto pudieron liberarlo.
Los hechos sucedieron unos minutos antes de las 8.30 horas en un domicilio de la calle Ribeira Sacra, en la ciudad herculina, detallaron fuentes de bomberos a la agencia Europa Press.
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